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lunes, 26 de abril de 2010

El yerno, el suegro, los hijos y el nieto

Siempre a la sombra de Fidel y Raúl, hay otro miembro del clan Castro que ha ido acumulando un enorme poder y consolidando en los últimos años una posición estratégica en el seno del régimen cubano. Se trata del Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, casado con una de las hijas del actual gobernante de la isla y quien desde principios de 2008 está al frente del importante holding de empresas controladas por las Fuerzas Armadas cubanas, clave en la economía como abastecedora de productos y generadora de divisas.

Rodríguez es hijo del general (R) Guillermo Rodríguez del Pozo, conocido como Gallo Ronco, quien fuera presidente del Centro de Estudios de la Información de la Defensa, y que en sus años de juventud fue compañero de Fidel Castro en la Universidad de La Habana aunque después siguió la carrera militar tras los pasos de Raúl Castro. El yerno de Raúl Castro también es oficial de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), graduado universitario en Moscú, en Economía y Finanzas, y todas las fuentes consultadas aseguraron que es una de las personas en las que más confía al actual Presidente de los consejos de Estado y de ministros de Cuba.

Tiene alrededor de 50 años y ostentaría el grado de coronel. Durante años fue el número dos, como director general, del Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), detrás del general Julio Casas Regueiro. Pero con el nombramiento de Casas como ministro de Defensa, en febrero de 2008, en reemplazo del propio Raúl Castro, el yerno pasó a la primera línea de ese holding. Gaesa -según algunos reportes- concentra la administración de más de 300 empresas (como Almacenes Universales, TRD Caribe, Gaviota S.A., Antex S.A., Sermar S.A., Aerogaviota, etc.) que generan casi el 90% de las exportaciones, el 60% de los ingresos turísticos, casi el 25% de los ingresos por servicios, 60% de los ingresos en divisas y más del 65% de todo el comercio minorista en moneda cubana convertible. Da empleo a 20% de los trabajadores estatales. Tiene oficinas en lugares como en Panamá, Angola, Sudáfrica, Ginebra y Chipre.

Durante años Luis Alberto Rodríguez ha tenido sus oficinas en el edificio del Ministerio de Defensa, o Minfar, en la sección V, sobre actividades económicas, financieras y contables de las FAR, muy cerca del despacho que tuvo allí por más de cuatro décadas su suegro. El yerno, además, "ha estado muy vinculado a los servicios de contrainteligencia, porque siempre ha sido muy cercano del actual viceministro del Ministro del Interior y ex jefe de la Contrainteligencia Militar, el general Carlos Fernández Gondín", aseguró Alcibíades Hidalgo, ex jefe del despacho político de Raúl Castro.

Es un hecho conocido que Raúl Castro, a diferencia de su hermano Fidel, ha demostrado una gran preocupación por los lazos familiares. Ello al punto que siempre se ha mostrado deferente con su ex cuñada Mirta Díaz-Balart en sus viajes a Cuba para ver a su hijo, Fidel. Y eso mismo se ha visto en su estrecha cercanía con Rodríguez. No por nada es el marido de su hija mayor, Deborah, y el padre de quien fue su primer nieto varón. Los Rodríguez-Castro tienen dos hijos, que llevan los nombres de sus dos abuelos maternos, Raúl y Vilma (por Vilma Espín, fallecida en 2007 y durante décadas el rostro femenino de la Revolución Cubana).

Y esta diferencia se ha notado en el hecho de que el actual gobernante ha puesto a sus familiares en posiciones, al menos, destacadas. Algo que nunca quiso Fidel Castro, ya que desechó la figura de la primera dama, mantuvo ocultos a los hijos que tuvo con Dalia Soto del Valle, e incluso no tuvo problemas para destituir en 1992 a su hijo, Fidel Castro Díaz-Balart, como presidente de la Comisión de Energía Nuclear de Cuba.

La primera que comenzó a brillar en el nuevo escenario de la isla fue otra de las tres hijas de Raúl, Mariela. La mujer, quien fue esposa del frentista Juan Maco Gutiérrez Fischmann, El Chele, encabeza el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, y como tal ha liderado públicamente un debate para luchar contra la discriminación de las minorías sexuales. Además, en al menos una ocasión, actuó jugando el rol del primera dama. El único hijo varón de Raúl Castro, Alejandro, coronel del Minint, ha comenzado también a aparecer con mayor frecuencia, ya sea como asesor de su padre, en Cuba y en extranjero, o lanzando un libro de su autoría.

Pero quien ha logrado la mayor exposición pública es Raúl Rodríguez Castro, el hijo de Luis Alberto Rodríguez y nieto de Raúl Castro. El joven, conocido en su circulo familiar como El Cangrejo, aparece en las imágenes siempre junto a su abuelo, cumpliendo funciones de asistente y hombre a cargo de su seguridad.

El cangrejo y las mieles

Por Alcibíades Hidalgo
Ex jefe del despacho político de Raúl Castro
Publicado en La Tercera


Confieso que me resulta difícil identificar al joven escolta que acompaña incesantemente al menor de los Castro y vigila su entorno con ceño fruncido con el simpático chiquillo que a mediados de los años 80 convirtió en abuelos al matrimonio de Raúl Castro y Vilma Espín. Como si faltaran estrellas entre sus ancestros, Raúl Guillermo Rodriguez Castro, hijo de Deborah, la primogénita de una prole de tres hembras y un último varón, es además nieto de generales por partida doble. Su abuelo paterno, Guillermo Rodríguez del Pozo más conocido como Gallo ronco por la aspereza de su voz- acompañó las andanzas de los hermanos Castro desde la Universidad de La Habana hasta la Sierra Maestra y luego medio siglo más hasta alcanzar el máximo grado militar en las filas revolucionarias.

Nada hacía suponer que el primer nieto de semejante linaje terminaría guardando públicamente las espaldas de su abuelo más importante, el mismo, por cierto, que desde su nacimiento lo apodó El Cangrejo, por la presencia de un sexto dedo en una de sus manitas. En sus cumpleaños infantiles no faltaron regalos como el caballito enano que el Comandante de la Revolución Guillermo García descontó de sus establos para la exportación y le llevó personalmente para regocijo del pequeño. El futuro quizás esclarezca que hacía allí, de escolta, ocupando el lugar del siempre fiel coronel Fonseca.

El padre de aquel niño, Luís Alberto Rodríguez López-Callejas, se inició recién llegado a la familia, en los complicados y secretos manejos de las corporaciones auspiciadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y su nombre, y su grado de coronel obtenido en económicas batallas, es citado ya con propiedad entre los hombres más poderosos del último tramo del castrismo. Y es que si alguna novedad hay en el gobierno de Raúl Castro es la aparición de varios de sus familiares directos, acercándose curiosamente a primeros planos de la vida nacional vedados durante décadas. Además del nieto y el yerno, otro coronel Castro, esta vez en uniforme del Ministerio del Interior aparece ocasionalmente junto a su padre en las fotos de las visitas al predio original de la familia en Galicia, las pirámides de Egipto o las reuniones cruciales en el Palacio de la Revolución. Alejandro Castro Espín, un ingeniero del que no se conocían aspiraciones políticas parece buscar también ahora su lugar en la historia.

Más notoria y desinhibida es Mariela, la segunda hija, autorizada por herencia materna a hablar de igualdad de género o cambios de sexo en un país inmutable por decreto. Protectora de homosexuales si prefieren el partido único, y siempre lista a defender la obra en Barcelona o París. Son, simplemente, las mieles del poder a la cubana, las mismas que Fidel Castro desautorizó a Carlos Lage y Felipe Pérez Roque por hijos ilegítimos de una revolución con apellidos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Las licencias de Mariela

Mariela Castro, la hija del Presidente cubano Raúl Castro, no deja de sorprender. La mujer, el rostro femenino más destacado de este período político en Cuba quien se encuentra de visita en República Dominicana, dijo a la prensa local que el gobierno cubano debe dejar a un lado las "fórmulas antiguas" que fracasaron. La directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba dijo en una entrevista con el diario Hoy que observa cambios en la isla bajo el gobierno de su padre. "Muy despacito, con sutilezas, pero están ahí como muestra de las demandas que se hacen en los distintos debates", dijo Mariela Castro, conocida en Cuba por su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías sexuales.

"Cualquier esquema de renovación que se implemente en Cuba debe dejar de lado las fórmulas antiguas que, por dogmáticas, fracasaron", añadió la socióloga cubana quien se encuentra en Santo Domingo para firmar acuerdos de cooperación sobre sida. "Ha habido cambios en los discursos", dijo Mariela. "Pero lo más interesante es que en Cuba la gente no solamente hace críticas, sino también propuestas y eso da un nivel de profunda conciencia social".

La mujer (muy guapa ella) ya demostró que no tiene problemas en meterse en las patas de los caballos. Solo ayer declaró que en Cuba "hay libertad de expresión, pero no de prensa". Reconoció que han habido avances en la prensa diaria escrita, "incluyendo el Granma (órgano oficial del Partido Comunista), pero de una forma tibia", precisó. Comentó que la radio y televisión en su país crecieron mucho en cobertura y en diversidad, pero aún necesitan ser más críticos con la realidad. Resaltó el rol de las revistas y otras publicaciones académicas que han sostenido una mayor profundidad con la problemática social, económica y política cubana.

En conversación con la agencia italiana ANSA, Mariela Castro declaró que no ha vuelto a ver su tío Fidel Castro desde que abandonó el poder por su enfermedad. "Sé lo mismo que todo el mundo. Lo que sale en los periódicos. Sólo le visita su familia más cercana y mi papá y otros dirigentes cercanos porque los médicos así lo pidieron para evitar que se pusiera a trabajar", comentó Castro Espín, hija también de Vilma Espín, fallecida hace dos años.

Mariela Castro, madre de tres hijos y casada con un ciudadano italiano que le acompañaba, se declaró ser una mujer sin fe religiosa aunque pidió se orara por Barack Obama, "que ya es un milagro para Estados Unidos". "Si Obama al menos excarcela a los cinco patriotas presos del imperio, condenados a cadenas perpetuas por alertar sobre posibles actos terroristas contra Cuba y levanta algo del bloqueo, nosotros nos sentiríamos satisfechos", apuntó Mariela. "Aunque no dejamos de entender que él (Obama) puede tener muy buenas intenciones para su país y América Latina pero gobierna un imperio", precisó la hija del Presidente cubano.

lunes, 7 de septiembre de 2009

El ex yerno seguirá siendo prófugo

Los tribunales chilenos rechazaron la solicitud de la defensa de Juan Gutiérrez Fischman -ex yerno del actual Presidente de Cuba, Raúl Castro- de dejar sin efecto la orden de captura internacional que pesa en su contra con el argumento de que los delitos de los que se le acusa ya prescribieron. Gutiérrez, más conocido como El Chele, cuyo paradero actual se supone que es Cuba, es sindicado como el autor intelectual del asesinato del senador chileno Jaime Guzmán, ideólogo de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). El crimen se produjo en 1991 y fue perpetrado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez Autónomo (FPMR-A).
El ex yerno de Raúl Castro es hijo de la chilena Betty Fischman y de Lisímaco Gutiérrez, un boliviano del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que combatió junto al Che Guevara en Bolivia. Tras el golpe militar de 1973 en Chile, la familia Gutiérrez Fischman se asiló en Cuba.
En La Habana, Gutiérrez Fischman vivió en el céntrico barrio de El Vedado, antes de ingresar a las Fuerzas Armadas de ese país, donde ejerció como profesor en la Academia Militar. En 1982, fue designado a cargo de un grupo de chilenos que fue enviado desde Cuba a combatir en Nicaragua en defensa del gobierno sandinista.
En 1983, Gutiérrez regresó a Cuba y contrajo matrimonio con Mariela Castro Espín, hija de Raúl Castro, por entonces ministro de Defensa cubano. De la unión nació una hija. Ese mismo año, El Chele regresó a Chile para participar en la formación del FPMR.
Aunque Gutiérrez esta divorciado de Mariela Castro desde 1990, el ex jefe de despacho de Raúl Castro, Alcibíades Hidalgo me dijo hace algúnos años que El Chele "siempre mantendrá una situación especial en Cuba, supongo que de por vida, porque hay una niña de por medio. Es decir, no puedes echar tan fácilmente al padre de tu nieta por la borda".

ACLARACIÓN: Un antiguo amigo de la infancia del Chele me aclara que Lisímaco Gutiérrez jamás formó parte de la guerrilla boliviana. Al momento de su muerte, en 1971, era decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Andrés. Sí era militante de Partido Comunista de Bolivia. Falleció cuando intentaba cruzar la frontera con Chile, donde estaban su madre, esposa e hijos. Era perseguido por la dictadura de Banzer por haber rechazado la intervención militar de la universidad.



lunes, 16 de marzo de 2009

Los Castro-Espín en primera línea

Se trató de un encuentro fortuito, pero revelador. Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, quedó impactado cuando conoció a su primo hermano Alejandro Castro Soto del Valle, hijo de Fidel. Ambos tenían alrededor de 20 años y no se habían visto nunca en su vida, una clara muestra de lo marginada de la vida pública que mantuvo durante décadas a su familia el máximo líder de la Revolución Cubana. Incluso de sus parientes cercanos y de su propio hermano, el casi eterno número dos del régimen. Quizá una excepción fue el caso de Fidel Castro Díaz-Balart, el primogénito, quien desde pequeño apareció en público.

Por el contrario, Raúl Castro, hoy convertido en Presidente del país, siempre se ha mostrado como un hombre de familia, preocupándose incluso por la hija extramatrimonial de su hermano, Alina Fernández, quien hoy vive en Miami, y de la primera mujer de Fidel, Mirta Díaz-Balart, quien ha viajado periódicamente desde España (donde vive) a Cuba para reunirse con su hijo. Y tampoco apartó a los suyos del foco público, al punto que hoy algunos de sus hijos e incluso nietos tienen un espacio cada vez más destacado.

Quizá ese es uno de los mayores cambios que se pueden presenciar actualmente en Cuba, a casi 30 meses de que Fidel Castro le entregara la riendas del poder a su hermano. La primera que empezó a brillar en esta nueva era fue Mariela, la segunda hija de Raúl Castro, quien desde años es directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba. La mujer ha encabezado un debate para luchar contra la discriminación de las minorías sexuales así como ampliar sus derechos. Pero en vista de la ausencia de su tío, se convirtió en una de las fuentes más consultadas para saber de la salud de Fidel. Y de ahí a hablar de otros temas, como el futuro político y las transformaciones que podrían producirse en el país, había sólo un paso y ella no dudó en darlo.

El hecho que habría sido determinante en el crecimiento de la presencia de Mariela, fue el fallecimiento de Vilma Espín, su madre y esposa de Raúl Castro, en junio de 2007. La mujer fue durante décadas la voz femenina del régimen, desde la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Un rol indispensable en un aparato predominantemente masculino y ante la ausencia de una primera dama, una figura que Fidel Castro nunca quiso perpetuar. Pero tras el fallecimiento de Vilma, Mariela ha comenzado a sonar cada vez con más fuerza, como el nuevo rostro femenino del régimen. La mayor muestra de esto se produjo en enero, cuando una foto oficial la mostró conversando animadamente con la esposa del Presidente panameño, Martín Torrijos, Vivian Fernández, durante una visita a La Habana del gobernante centroamericano.

En todo caso, lejos de dejar a Vilma Espín como un personaje del pasado, y en un nuevo ejemplo de la presencia actual de los Castro-Espín, la FMC decidió el fin de semana antepasado, reemplazar el tradicional logotipo de la organización de una miliciana sin rostro y con un bebé en sus brazos por la imagen de la esposa de Raúl, de uniforme verde olivo y fusil al hombro.

Fue precisamente con motivo de la muerte de Vilma Espín que aparecieron ante la prensa y las cámaras de televisión nacionales y extranjeras Raúl Castro y todos su hijos durante las ceremonias y funerales. Ahí estuvo Deborah, la hija mayor, Mariela, Nilsa y el ya mencionado Alejandro, quien apareció con su uniforme de coronel del Ministerio del Interior. Sólo hace un par de semanas el único hijo del gobernante cubano, de civil y luciendo una barba de chivo, presentó en la Feria del Libro de La Habana El imperio del terror texto en el que describe las supuestas bases del poder de Estados Unidos. Además, Alejandro Castro Espín fue uno de los integrantes de la delegación cubana que encabezó su padre a Rusia y Argelia, por lo que ya muchos lo mencionan como un importante asesor del gobernante isleño.

Pero quién realmente sigue los pasos de Raúl Castro, al punto de convertirse en su sombra, es su nieto mayor, Raúl, hijo de Deborah Castro y Luis Alberto Rodríguez (quien a su vez es hijo del general Guillermo Rodríguez del Pozo). Al menos desde comienzos de 2007, Raúl Rodríguez Castro ha aparecido en todo tipo de actos junto a su abuelo, supuestamente como el primer asistente del gobernante y el hombre a cargo de su seguridad. De niño su abuelo lo llamaba cariñosamente el cangrejo, porque nació con un dedo más en una de sus manos, aunque fue operado siendo muy pequeño.

lunes, 5 de enero de 2009

¿El regreso de la Primera Dama?

Al menos desde los tiempos de la Presidencia de Manuel Urrutia, en los primeros meses tras el triunfo revolucionario, que Fidel Castro detestó la figura pomposa y tradicionalista de la Primera Dama. Un cargo por añadidura, heredado de la etapa anterior y que no tenía nada que ver con un proceso de transformaciones como se estaba echando a andar en Cuba. Un odio que se agudizó en Fidel con la actuación de Esperanza Llaguno, la mujer de Urrutia, quien -según se decía entonces- llevaba los pantalones en la sociedad conyugal y en el Palacio Presidencial. La al parecer desagradable presencia de Llaguno no hizo otra cosa que acelerar la maniobra para deshacerse cuanto antes de ese Jefe de Estado (apodado como Cucharita, porque no pinchaba ni cortaba), con la estrategia de la renuncia con elástico de Castro como primer ministro, y con su titular en Revolución del 17 de julio de 1959: "FIDEL RENUNCIA".

Con Urrutia fuera, y con la señora Esperanza lejos, Castro se encargó de que el cargo de la Primera Dama quedara escondido en algún cajón de la etapa prerrevolucionaria. No había lugar para una figura tan burguesa, decorativa y paternalista (¿o maternalista?) como esa. Eso sí, puso a Vilma Espín, las esposa de su hermano Raúl, como referente femenino revolucionario al frente de la Federación de Mujeres Cubanas, la cual encabezó hasta su muerte, en junio de 2007. Es lo que más se ha parecido a la figura de la Primera Dama que existió en la etapa fidelista de la revolución.

Hasta ahora. Espín, quien murió a los 77 años víctima de cáncer, no alcanzó a ver a su esposo convertirse oficialmente en el Presidente cubano, después de más de casi cinco décadas esperando su turno, para llegar a la cumbre del poder. Quizás, de haber estado viva y en condiciones, podría haber reinaugurado el sitio ceremonial de Primera Dama. Sólo este fin de semana Raúl Castro se abrió a los recuerdos personales de su vida en común con Vilma. Algo que ni siquiera se permitió cuando se dio a conocer la muerte de su esposa: ninguna línea del comunicado oficial mencionó el vínculo sentimental y legal que había unido al número dos del gobierno cubano con Espín. Por el contrario, la noche del sábado, después de un recorrido por Santiago de Cuba, Raúl visitó brevemente el Rancho Club, donde el 26 de enero de 1959 contrajo matrimonio "y al que no había vuelto desde entonces", según afirmó Granma.

Pero a falta de esposas, buenas son las hijas. Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba y uno de los rostros amables de esta etapa de la historia cubana, ha aprovechado su carisma para aparecer frecuentemente ante los medios. Y ahora comienza a despuntar como una posible Primera Dama. Uno de los primeros indicios de esto lo entregó la Presidencia de Panamá al distribuir una foto –fechada el 4 de enero– donde Mariela aparece conversando de buena gana con la esposa del Presidente Martín Torrijos, la Primera Dama Vivian Fernández, durante la visita del gobernante centroamericano a La Habana.