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lunes, 22 de octubre de 2012

El jardinero fiel

Julio César, después de una azarosa vida política, deja el poder
y se retira a cuidar su plantas, en Las 12 pruebas de Asterix.
Jubilado y retirado. No hay vuelta atrás. Sólo los insistentes rumores, que amenazaban con opacar las medidas anunciadas por el gobierno cubano como la reforma migratoria, deben haber obligado a Raúl Castro a sacar del silencio y de la sombra a su hermano mayor, y volver a ponerlo a la primera plana de Granma. Y Fidel lo hace con una buena cuota de ironía, hablando de él en tercera persona y burlándose de quienes dicen que está agonizando. Pero si para los 86 años que tiene y después de la enfermedad que pasó, está bastante bien. Eso sí, se le escapa un quejido al anunciar que ya no publicará más sus reflexiones. Claro, las últimas resultaban inentendibles por lo que Raúl pudo pasar la máquina. ¿Será la última vez que el comandante haga noticia en vida? Ya que está decidido a adentrarse en su retiro, habrá que respetar su voluntad. Así es que, a dejarlo tranquilo.

lunes, 2 de abril de 2012

El baile del obispo

En una escena memorable de The American President (1995) de Rob Reiner, el inquilino de la Casa Blanca, el viudo Andrew Shepherd, (interpretado por Michael Douglas), saca a bailar a su nueva conquista, la ambientalista Sydney Ellen Wade (Annette Bening), durante una cena de estado en honor del Presidente de Francia. Bailar en una ocasión como aquella está fuera de todo protocolo, por lo que la pareja es observada y es blanco abierto de los comentarios de todos los asistentes. Mientras danzan por el salón, Wade le pregunta al Presidente que cómo lo hace. “Seis lecciones (de baile) con Arthur Murray”, le responde él. “No me refiero a eso. Hay docientos pares de ojos clavados en usted haciéndose dos preguntas: ¿Quién es la muchacha y por qué el Presidente está bailando con ella?”, le explica la mujer. Entonces Shepherd le replica: “Bueno, en primer lugar, los docientos de pares de ojos no están clavados en mi sino en usted, y las respuestas son Sydney Ellen Wade y porque ella dijo sí”.

Hace una semana el Papa Benedicto XVI realizó su visita a Cuba, tras lo cual corrieron ríos de tinta en los que se comentó el paso del obispo de Roma, se le comparó con el viaje de Juan Pablo II, se le criticó por no haberse reunido con la disidencia y se buscó mensajes implícitos en sus mensajes. Sin embargo, la visita, al igual que el baile entre el Presidente Shepherd y Sydney Ellen Wade, tuvo dos protagonistas, y si bien lo casi obvio era enfocarse en el Pontífice, quien supo sacar el máximo provecho fue Raúl Castro.

El gobernante cubano estuvo presente en cada acto como representante de su país, sin que nada ni nadie le hiciera sombra, demostrando que el pasado es recuerdo y que él es presente. Entre los dos octogenarios (Raúl Castro 80 y Joseph Ratzinger 84), el cubano parecía jovial y fuerte. Utilizando la pantalla que se abrió con la gira papal, mostró ante el mundo, que él es un gran organizador. Todo funcionó como debía funcionar: las plazas llenas y ordenadas, la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre reluciente, los caminos impecables y un cronograma que se cumplió con rigurosidad suiza. Incluso el encuentro de Fidel con Benedicto XVI resultó perfecto. El “comandante”, como le gustó decir al vocero papal y al secretario de Estado vaticano, mostró en todo su esplendor lo anciano que está y lo necesitado de lograr protagonismo (aunque ya no hay caso), sin mencionar la presencia de su mujer y de tres de sus hijos, que sólo recalcó la imagen de que el señor de barba es un jubilado esperando a la huesuda y que todo eso no se trató de un encuentro entre representantes de dos estados, sino una reunión anecdótica para la bitácora del Pontífice.

Raúl, que recibió y despidió a Ratzinger al pie de los aviones y que participó en las dos misas masivas que celebró, sin que hubiese necesidad de eso, afiló sus mensajes sobre los preceptos de su régimen, sobre su enfrentamiento con EEUU, sobre los cambios y sobre los contactos con el exilio menos visceral. Sabía que las miradas estaban puestas en su baile con el Papa, por lo que no debía malgastar esa oportunidad para mostrar al mundo lo que se ha hecho y lo que se está haciendo en Cuba.
Todos a la Plaza. Todo cuidado. Ordenado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El decano del gabinete

Ha sido una transformación silenciosa y hasta sigilosa, tal como le gusta a su autor. Desde que Fidel Castro cedió sus cargos y la jefatura del Ejecutivo cubano quedó en manos de su hermano Raúl, en julio de 2006, el aparato de gobierno se renovó casi completamente. De los 24 ministros cubanos (eran 25 hasta la eliminación del Ministerio del Azúcar), 21 fueron nombrados en sus cargos por Raúl Castro. El último de ellos, el nuevo ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Leopoldo Cintra Frías.

De los tres restantes hay uno que llama poderosamente la atención y hace surgir la interrogante si acaso morirá con las botas puestas al frente de esa cartera: el ministro del Interior, el general de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, en esa posición desde 1989. Colomé es junto a Abel Prieto, ministro de Cultura desde 1997, y Manuel Marrero, ministro de Turismo desde 2004, los únicos designados desde los tiempos de Fidel Castro. Y es altamente probable que su permanencia al frente del MININT se prolongue, porque desde que ocupó ese cargo ha sido claramente identificado como un hombre de Raúl.

Colomé Ibarra, de 72 años y conocido como Furry, llegó al Ministerio del Interior con el sino de las Causas Número 1 y Número 2, de 1989, que terminó con el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia, y el arresto y condena de importantes oficiales como los generales Patricio de la Guardia y José Abrantes, quien de hecho estaba a cargo del MININT al comienzo de esos procesos (Abrantes murió en prisión en 1991). Precisamente llegó con la misión de desarticular esa dependencia, que durante décadas funcionó como un ejército paralelo bajo las órdenes directas de Fidel Castro.

A partir de ese momento Interior se convirtió en una nueva zona de influencia de Raúl Castro. El historial de Furry así lo mostraba. Peleó bajo las órdenes del actual presidente cubano, en los años insurreccionales, en el Segundo Frente Oriental. Tras el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, fue designado jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército Rebelde. En 1962 comenzó a trabajar en la Contrainteligencia Militar de las Fuerzas Armadas, cumpliendo misiones en Bolivia y Argentina. Combatió en Argelia, Congo y Angola. En 1972 fue designado viceministro de las Fuerzas Armadas. Fue encargado del espionaje realizado entre los países socialistas y los miembros de la OTAN. Además Colomé Ibarra se encargó de llevar a cabo las investigaciones y los arrestos en la Causa Número 1. Hasta ahora, junto con ser ministro del Interior es vicepresidente del Consejo de Estado.

Todo un historial al alero de Raúl Castro, pero donde también ha mostrado su naturaleza de conspirador. Por lo primero, su permanencia como actual decano del gabinete no debería estar en duda, pero, por lo segundo, surgen algunos borrones. Y el mismo Presidente cubano ha dado señales de esta ambivalencia. No lo puso como vicepresidente del Consejo de Ministros (a diferencia de Ramiro Valdés que sí está como vicepresidente tanto en esa instancia como en el Consejo de Estado). Y no lo nombró ministro de las FAR cuando él dejó ese cargo, pese que siempre se le consideró como su natural reemplazo en esa cartera, quizá la más importante del país.

FOTO: El general Abelardo Colomé Ibarra, al centro, durante un acto en La Habana, en marzo de 2010. A su izquierda la embajadora de Namibia, Claudia Grace Uushona, y al otro lado el general Leopoldo Cintra Frías, actual ministro de las FAR.

sábado, 24 de julio de 2010

En tono verde olivo

Fidel Castro volvió a mostrarse en público este sábado. Se trata de la sexta ocasión desde el 7 de julio pasado. Hasta ahora había aparecido en buzo deportivo o con tenidas civiles. Pero ahora lo hizo con una camisa verde olivo, aunque sin los galones de Comandante en Jefe. Su aparición fue en Artemisa, un municipio al suroeste de La Habana, en un homenaje a algunos de los muertos en el alzamiento del 26 de julio de 1953, que él encabezó en Santiago de Cuba. Se trata de la primera ocasión en que se sabe que Castro se traslada fuera de la capital y por ende lejos de su lugar de recuperación desde julio de 2006, cuando se retiró del poder por una grave enfermedad. Además, en algunas de las imágenes, Fidel aparece de pie sin apoyarse en ninguno de sus acompañantes, a diferencia de cómo había ocurrido durante estos cuatro años. Incluso en una de la fotos aparece Ramiro Valdés, oriundo de esta villa y reconocido como un hombre de Fidel en el gobierno de Raúl Castro. Todas señales de que estaríamos frente a un nuevo round, de una disputa entre los dos hermanos Castro por ahora in crescendo, que intentaría dar Fidel.

lunes, 19 de julio de 2010

El profeta desarmado


Por Norberto Fuentes

Celia Sánchez diseñó los muebles para su construcción por la Empresa de Productos Varios (Emprova), o escogió los modelos para importar de Italia. La venerada compañera de Fidel desde la guerrilla de la Sierra Maestra tenía a su cargo este tipo de tareas, de ajuste de los detalles más delicados, en las obras de la inspiración del jefe. En este caso, era el mobiliario y los adornos del Palacio de las Convenciones que debía estar listo como sede de la Cumbre de los No Alineados, en septiembre de 1979. El Palacio, al oeste de La Habana, en la otrora barriada más aristocrática de Cuba —El Laguito—, forma en la actualidad parte del perímetro donde convalece Fidel Castro, a pocas cuadras de su búnker y sus casas de reserva. Por tanto, fue el lugar lógico para grabar la entrevista con sus declaraciones sobre la próxima guerra nuclear. Aunque el objetivo en medio de aquella atmósfera irreal de espacios vacíos y paredes esmaltadas de blanco distaba mucho de ser uno de los ejercicios clásicos de proyección política de Fidel.

Pocas días antes, el miércoles 7 de julio, Fidel desembarcó en un centro de investigaciones científicas (también ubicado en el perímetro de convalecencia) durante un tour sin propósitos claramente definidos, aunque con el beneficio evidente de la era digital: ser retratado con destino inmediato a los blogs oficiales, y sin que nadie de su crispante escolta le prohibiera a los muchachos presentes en el centro que se dieran gusto con las cámaras de sus celulares. El show mediático de grandes proporciones, el que nadie en el mundo iba a pasar por alto, Fidel de nuevo en la tele, como en los viejos tiempos, es anunciado el lunes, a través de todos los medios cubanos, como si fuera a comparecer ante las cámaras ese mismo día, cuando en verdad su tape lleva más o menos 24 horas grabado. (En un momento de la transmisión, Fidel se refiere a un artículo del 5 de Julio publicado hace seis días, lo que significa que el programa fue grabado el domingo 11.)

¿Pero qué ha ocurrido realmente para que se produzcan estas gestiones desesperadas de Fidel por acaparar el foco de la atención internacional? Aparte del enorme riesgo que ha corrido, dado que este es un tipo de producción que no podrá volver a repetir con el mismo grado de atención —es decir, la que merece un resucitado— hasta dentro de otros dos o tres años, suponiendo que le alcancen las fuerzas, no acaba de convencernos con sus angustiosos argumentos de la clase profeta desarmado. Raúl. El problema es su hermano Raúl. Raúl y el primer e inobjetable triunfo de política exterior del gobierno que éste encabeza. La liberación de los presos políticos mediante los servicios de la iglesia cubana y su entrega al canciller español Miguel Angel Moratinos ha superado las expectativas, no sólo de la contrarrevolución cubana de conducta clásica (como era de esperarse) si no la del propio Fidel Castro.

Ciertamente, no estamos ante ninguna jugada novedosa del gobierno cubano. Para ellos, liberar presos es un oficio. Tienen ahí el almacén de rehenes, y de pronto llega un senador o un reverendo, y la ofrenda es un reo. O dos. O tres. O un pelotón. La diferencia es que, en las negociaciones de los presos —cosa que se ha hecho habitualmente en Cuba, repito—, Fidel siempre utilizó instituciones extranjeras. Nunca se atrevió con nadie del patio y mucho menos la iglesia católica. Tiene su sentido, porque corres el peligro de fortalecer a un mediador dentro del país. Y estaba claro, según su lógica, que el único mediador confiable —aunque vaya a sonar pronto como un oxímoron— entre la Revolución y la contrarrevolución, tenía que ser un extranjero. Y los yanquis mejor que nadie, porque servía para una rápida identificación de propósitos propagandísticos. Aparte de que —está en los códices fidelistas— la iglesia es una institución que al final te traiciona.

Raúl, no obstante, con su acostumbrada frialdad y sostenida capacidad de cálculo, un verdadero artífice de la conspiración, jugó con una variante inédita, y en eso superó las asombrosas e inesperadas audacias de Fidel desplegadas hasta el presente. De todas las instituciones del país, la más débil es la iglesia católica, porque es a la que se le sabe más, y la que ha sido chantajeada en forma permanente durante los últimos cincuenta años. (Por supuesto, chantaje del que ustedes ya se han imaginado, aunque no abundaremos en esto ahora.) Y Raúl la llamó a filas. Y ella acudió. La oveja descarriada que regresaba al redil, por una vez en la historia, y para efectos de esta maniobra, era la iglesia. Lo demás, ustedes lo saben.

Así que, no es una victoria de la sociedad civil ni de nadie, sino la reiteración de una maniobra —aunque con un mediador inédito. En el país, por lo pronto, ni siquiera se sabe a quiénes están liberando. Pero Fidel comprende de inmediato que todos los líderes del mundo acaban de aceptar a Raúl como presidente de Cuba, y además tiene que tragarse la tarántula viva de verlo sentado con el cardenal Jaime Ortega y Moratinos viendo un juego de fútbol ¡en la sala de su casa! Para desvirtuarlo se manda hacia el centro de investigaciones a la hora de clases. Para rematar, la televisión. El martes, para una institución de economistas. El miércoles al Acuario Nacional. Y el viernes con los embajadores. Veremos dónde se apea mañana. Pero, aguántense, porque va a ocurrir hasta que se muera uno de los dos. ¿Y por qué el desespero, Fidel? Si a lo mejor te mueres último.

lunes, 26 de abril de 2010

El yerno, el suegro, los hijos y el nieto

Siempre a la sombra de Fidel y Raúl, hay otro miembro del clan Castro que ha ido acumulando un enorme poder y consolidando en los últimos años una posición estratégica en el seno del régimen cubano. Se trata del Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, casado con una de las hijas del actual gobernante de la isla y quien desde principios de 2008 está al frente del importante holding de empresas controladas por las Fuerzas Armadas cubanas, clave en la economía como abastecedora de productos y generadora de divisas.

Rodríguez es hijo del general (R) Guillermo Rodríguez del Pozo, conocido como Gallo Ronco, quien fuera presidente del Centro de Estudios de la Información de la Defensa, y que en sus años de juventud fue compañero de Fidel Castro en la Universidad de La Habana aunque después siguió la carrera militar tras los pasos de Raúl Castro. El yerno de Raúl Castro también es oficial de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), graduado universitario en Moscú, en Economía y Finanzas, y todas las fuentes consultadas aseguraron que es una de las personas en las que más confía al actual Presidente de los consejos de Estado y de ministros de Cuba.

Tiene alrededor de 50 años y ostentaría el grado de coronel. Durante años fue el número dos, como director general, del Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), detrás del general Julio Casas Regueiro. Pero con el nombramiento de Casas como ministro de Defensa, en febrero de 2008, en reemplazo del propio Raúl Castro, el yerno pasó a la primera línea de ese holding. Gaesa -según algunos reportes- concentra la administración de más de 300 empresas (como Almacenes Universales, TRD Caribe, Gaviota S.A., Antex S.A., Sermar S.A., Aerogaviota, etc.) que generan casi el 90% de las exportaciones, el 60% de los ingresos turísticos, casi el 25% de los ingresos por servicios, 60% de los ingresos en divisas y más del 65% de todo el comercio minorista en moneda cubana convertible. Da empleo a 20% de los trabajadores estatales. Tiene oficinas en lugares como en Panamá, Angola, Sudáfrica, Ginebra y Chipre.

Durante años Luis Alberto Rodríguez ha tenido sus oficinas en el edificio del Ministerio de Defensa, o Minfar, en la sección V, sobre actividades económicas, financieras y contables de las FAR, muy cerca del despacho que tuvo allí por más de cuatro décadas su suegro. El yerno, además, "ha estado muy vinculado a los servicios de contrainteligencia, porque siempre ha sido muy cercano del actual viceministro del Ministro del Interior y ex jefe de la Contrainteligencia Militar, el general Carlos Fernández Gondín", aseguró Alcibíades Hidalgo, ex jefe del despacho político de Raúl Castro.

Es un hecho conocido que Raúl Castro, a diferencia de su hermano Fidel, ha demostrado una gran preocupación por los lazos familiares. Ello al punto que siempre se ha mostrado deferente con su ex cuñada Mirta Díaz-Balart en sus viajes a Cuba para ver a su hijo, Fidel. Y eso mismo se ha visto en su estrecha cercanía con Rodríguez. No por nada es el marido de su hija mayor, Deborah, y el padre de quien fue su primer nieto varón. Los Rodríguez-Castro tienen dos hijos, que llevan los nombres de sus dos abuelos maternos, Raúl y Vilma (por Vilma Espín, fallecida en 2007 y durante décadas el rostro femenino de la Revolución Cubana).

Y esta diferencia se ha notado en el hecho de que el actual gobernante ha puesto a sus familiares en posiciones, al menos, destacadas. Algo que nunca quiso Fidel Castro, ya que desechó la figura de la primera dama, mantuvo ocultos a los hijos que tuvo con Dalia Soto del Valle, e incluso no tuvo problemas para destituir en 1992 a su hijo, Fidel Castro Díaz-Balart, como presidente de la Comisión de Energía Nuclear de Cuba.

La primera que comenzó a brillar en el nuevo escenario de la isla fue otra de las tres hijas de Raúl, Mariela. La mujer, quien fue esposa del frentista Juan Maco Gutiérrez Fischmann, El Chele, encabeza el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, y como tal ha liderado públicamente un debate para luchar contra la discriminación de las minorías sexuales. Además, en al menos una ocasión, actuó jugando el rol del primera dama. El único hijo varón de Raúl Castro, Alejandro, coronel del Minint, ha comenzado también a aparecer con mayor frecuencia, ya sea como asesor de su padre, en Cuba y en extranjero, o lanzando un libro de su autoría.

Pero quien ha logrado la mayor exposición pública es Raúl Rodríguez Castro, el hijo de Luis Alberto Rodríguez y nieto de Raúl Castro. El joven, conocido en su circulo familiar como El Cangrejo, aparece en las imágenes siempre junto a su abuelo, cumpliendo funciones de asistente y hombre a cargo de su seguridad.

El cangrejo y las mieles

Por Alcibíades Hidalgo
Ex jefe del despacho político de Raúl Castro
Publicado en La Tercera


Confieso que me resulta difícil identificar al joven escolta que acompaña incesantemente al menor de los Castro y vigila su entorno con ceño fruncido con el simpático chiquillo que a mediados de los años 80 convirtió en abuelos al matrimonio de Raúl Castro y Vilma Espín. Como si faltaran estrellas entre sus ancestros, Raúl Guillermo Rodriguez Castro, hijo de Deborah, la primogénita de una prole de tres hembras y un último varón, es además nieto de generales por partida doble. Su abuelo paterno, Guillermo Rodríguez del Pozo más conocido como Gallo ronco por la aspereza de su voz- acompañó las andanzas de los hermanos Castro desde la Universidad de La Habana hasta la Sierra Maestra y luego medio siglo más hasta alcanzar el máximo grado militar en las filas revolucionarias.

Nada hacía suponer que el primer nieto de semejante linaje terminaría guardando públicamente las espaldas de su abuelo más importante, el mismo, por cierto, que desde su nacimiento lo apodó El Cangrejo, por la presencia de un sexto dedo en una de sus manitas. En sus cumpleaños infantiles no faltaron regalos como el caballito enano que el Comandante de la Revolución Guillermo García descontó de sus establos para la exportación y le llevó personalmente para regocijo del pequeño. El futuro quizás esclarezca que hacía allí, de escolta, ocupando el lugar del siempre fiel coronel Fonseca.

El padre de aquel niño, Luís Alberto Rodríguez López-Callejas, se inició recién llegado a la familia, en los complicados y secretos manejos de las corporaciones auspiciadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y su nombre, y su grado de coronel obtenido en económicas batallas, es citado ya con propiedad entre los hombres más poderosos del último tramo del castrismo. Y es que si alguna novedad hay en el gobierno de Raúl Castro es la aparición de varios de sus familiares directos, acercándose curiosamente a primeros planos de la vida nacional vedados durante décadas. Además del nieto y el yerno, otro coronel Castro, esta vez en uniforme del Ministerio del Interior aparece ocasionalmente junto a su padre en las fotos de las visitas al predio original de la familia en Galicia, las pirámides de Egipto o las reuniones cruciales en el Palacio de la Revolución. Alejandro Castro Espín, un ingeniero del que no se conocían aspiraciones políticas parece buscar también ahora su lugar en la historia.

Más notoria y desinhibida es Mariela, la segunda hija, autorizada por herencia materna a hablar de igualdad de género o cambios de sexo en un país inmutable por decreto. Protectora de homosexuales si prefieren el partido único, y siempre lista a defender la obra en Barcelona o París. Son, simplemente, las mieles del poder a la cubana, las mismas que Fidel Castro desautorizó a Carlos Lage y Felipe Pérez Roque por hijos ilegítimos de una revolución con apellidos.

jueves, 22 de abril de 2010

¿Viejo yo?


En la visita a Venezuela de esta semana, el Presidente cubano Raúl Castro, dio una señal de que no piensa, por ahora, hacerse a un lado. Apareció, muy sonriente y junto a Hugo Chávez, sin los anteojos a los que nos tenía acostumbrados durante décadas. Un gesto para enviar el posible mensaje: "Pese a que voy camino a los 79 años, no pienso delegar el poder como lo hizo mi hermano a esa edad. Ya estoy instalado y todo el aparato asumió ese cambio".

martes, 9 de febrero de 2010

Ramiro, enviado especial


Por Filiberto Castiñeiras
Ex coronel del Ministerio del Interior de Cuba

El pasado 2 de febrero el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció la llegada a ese país del comandante de la Revolución Cubana Ramiro Valdés Menéndez. El objetivo de su visita, según Chávez, es ayudar a resolver los problemas energéticos que enfrenta Venezuela.

Repitiendo la estrategia cubana, ahora fue Chávez quien tiró la pelota y allá van todos los medios de comunicación, los analistas del tema venezolano y los cubanólogos corriendo tras ella. Bailando con el nuevo ritmo.

Cuba no se ha pronunciado en lo absoluto sobre la presencia de Ramiro en Venezuela. Seria risible para muchos y penoso para otros explicar el envío de una comisión para resolver los problemas energético en otro país. ¿Y los problemas de los cubanos? ¿cuándo se resuelven?

No dudo de la inteligencia y versatilidad de Ramiro Valdés para enfrentar cualquier tarea que le encomienden. No dudo de su capacidad de trabajo. Minucioso y detallista. Con insospechada independencia a la hora de tomar decisiones. Pero, ¿será realmente la solución del problema energético el objetivo de su visita?

De acuerdo a su currículum, los especialistas lo ven como el hombre que va a rediseñar el sistema represivo venezolano para apuntalar al gobierno de Hugo Chávez. No lo veo lógico. El asesoramiento a los órganos represivos venezolanos existe desde hace varios años. Las estructuras se cambiaron hace mucho tiempo y las medidas preventivas o represivas se toman en el terreno operativamente. Los asesores cubanos están allí y se mantienen en contacto permanente con sus jefes en La Habana.

¿Qué pensarían los jefes y oficiales venezolanos que dirigen esos órganos si tuvieran que subordinarse a un comandante cubano? No creo que Chávez pretenda lastimar en nada a sus Fuerzas Armadas en un momento de tanta tensión en el país. Tensión además, que le da magnífico espacio a Chávez para radicalizar su proyecto. Las masas estudiantiles que hoy protestan en la calle se convierten en algo más del folklore venezolano. No son visibles los dirigentes de una oposición capaz. Los que tuvieron su momento están, unos en Miami y otros tras las rejas de alguna prisión. Como en Cuba, si alguien levanta el dedo, le cortan el brazo en profilaxis.

Si de los problemas con los medios de comunicación y del cierre de Radio Caracas Televisión (RCT) se tratara, no tendría sentido enviar a Venezuela al hombre que tiene a su cargo los sectores más importantes de la economía cubana.

Cuando no me gusta el son, no lo bailo. Pero, me gusta especular y no ceñirme a un solo camino. En la guerra, los helicópteros a veces vuelan tan bajo, que oyes el ruido de los motores, sabes que están ahí, que van a llegar. Pero no los ves hasta que los tienes encima.

La visita de Ramiro Valdés a Venezuela puede haber sido la excusa de Fidel y Raúl Castro para no asistir a los actos por el aniversario del intento de golpe de Estado que lideró Chávez en 1992. Recordemos que en reciente visita de Chávez a La Habana había expresado la posibilidad de que Fidel fuera a Caracas.

Más allá de los problemas domésticos venezolanos, los norteamericanos están enfrascados en dos guerras bélicas (Irak y Afganistán) y otra humanitaria (Haití) que le absorben inmensa cantidad de fuerzas y recursos. El Presidente Obama está librando silenciosamente una revolución democrática dentro de Estados Unidos tratando de romper esquemas e intereses ultra conservadores en beneficio a largo plazo del pueblo norteamericano. Las mentes de este país esta enfrascadas en objetivos muy concretos que dan el escenario perfecto para intentar desarrollar proyectos y planes a mediano y largo plazo por “amigos” y “enemigos”.

Para ayudar a entretener a los medios radiales y televisivos Venezuela alborota con los estudiantes y los derechos humanos. Cuba anuncia una nueva ronda de conversaciones sobre inmigración con Estados Unidos mientras sigue enviando delegaciones artísticas que exaltan pasiones en el exilio cubano de Miami y los chinos para no quedarse atrás, hacen conocer su indignación por la reunión de Obama con el Dalai Lama.

Pero, acaso nos hemos olvidado que Venezuela posee un satélite en el espacio que maneja con China. Que Ramiro Valdés es el ministro de Telecomunicaciones y todo lo que tiene que ver con ese sector en Cuba y que ha sido el interlocutor con los chinos con frecuentes viajes a ese país. Que los chinos fueron quienes activaron y modernizaron la conocida “base de Lourdes” desde la cual opera la radio-inteligencia cubana. Hasta donde llegan las posibilidades de este aparato tecnológico moderno? Existe aquí una acción triangulada.

Aquí lo dejo. Pura especulación. Hay que estar alerta. Se oye el ruido pero todavía no sabemos por donde vienen.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Las licencias de Mariela

Mariela Castro, la hija del Presidente cubano Raúl Castro, no deja de sorprender. La mujer, el rostro femenino más destacado de este período político en Cuba quien se encuentra de visita en República Dominicana, dijo a la prensa local que el gobierno cubano debe dejar a un lado las "fórmulas antiguas" que fracasaron. La directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba dijo en una entrevista con el diario Hoy que observa cambios en la isla bajo el gobierno de su padre. "Muy despacito, con sutilezas, pero están ahí como muestra de las demandas que se hacen en los distintos debates", dijo Mariela Castro, conocida en Cuba por su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías sexuales.

"Cualquier esquema de renovación que se implemente en Cuba debe dejar de lado las fórmulas antiguas que, por dogmáticas, fracasaron", añadió la socióloga cubana quien se encuentra en Santo Domingo para firmar acuerdos de cooperación sobre sida. "Ha habido cambios en los discursos", dijo Mariela. "Pero lo más interesante es que en Cuba la gente no solamente hace críticas, sino también propuestas y eso da un nivel de profunda conciencia social".

La mujer (muy guapa ella) ya demostró que no tiene problemas en meterse en las patas de los caballos. Solo ayer declaró que en Cuba "hay libertad de expresión, pero no de prensa". Reconoció que han habido avances en la prensa diaria escrita, "incluyendo el Granma (órgano oficial del Partido Comunista), pero de una forma tibia", precisó. Comentó que la radio y televisión en su país crecieron mucho en cobertura y en diversidad, pero aún necesitan ser más críticos con la realidad. Resaltó el rol de las revistas y otras publicaciones académicas que han sostenido una mayor profundidad con la problemática social, económica y política cubana.

En conversación con la agencia italiana ANSA, Mariela Castro declaró que no ha vuelto a ver su tío Fidel Castro desde que abandonó el poder por su enfermedad. "Sé lo mismo que todo el mundo. Lo que sale en los periódicos. Sólo le visita su familia más cercana y mi papá y otros dirigentes cercanos porque los médicos así lo pidieron para evitar que se pusiera a trabajar", comentó Castro Espín, hija también de Vilma Espín, fallecida hace dos años.

Mariela Castro, madre de tres hijos y casada con un ciudadano italiano que le acompañaba, se declaró ser una mujer sin fe religiosa aunque pidió se orara por Barack Obama, "que ya es un milagro para Estados Unidos". "Si Obama al menos excarcela a los cinco patriotas presos del imperio, condenados a cadenas perpetuas por alertar sobre posibles actos terroristas contra Cuba y levanta algo del bloqueo, nosotros nos sentiríamos satisfechos", apuntó Mariela. "Aunque no dejamos de entender que él (Obama) puede tener muy buenas intenciones para su país y América Latina pero gobierna un imperio", precisó la hija del Presidente cubano.

lunes, 7 de septiembre de 2009

El ex yerno seguirá siendo prófugo

Los tribunales chilenos rechazaron la solicitud de la defensa de Juan Gutiérrez Fischman -ex yerno del actual Presidente de Cuba, Raúl Castro- de dejar sin efecto la orden de captura internacional que pesa en su contra con el argumento de que los delitos de los que se le acusa ya prescribieron. Gutiérrez, más conocido como El Chele, cuyo paradero actual se supone que es Cuba, es sindicado como el autor intelectual del asesinato del senador chileno Jaime Guzmán, ideólogo de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). El crimen se produjo en 1991 y fue perpetrado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez Autónomo (FPMR-A).
El ex yerno de Raúl Castro es hijo de la chilena Betty Fischman y de Lisímaco Gutiérrez, un boliviano del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que combatió junto al Che Guevara en Bolivia. Tras el golpe militar de 1973 en Chile, la familia Gutiérrez Fischman se asiló en Cuba.
En La Habana, Gutiérrez Fischman vivió en el céntrico barrio de El Vedado, antes de ingresar a las Fuerzas Armadas de ese país, donde ejerció como profesor en la Academia Militar. En 1982, fue designado a cargo de un grupo de chilenos que fue enviado desde Cuba a combatir en Nicaragua en defensa del gobierno sandinista.
En 1983, Gutiérrez regresó a Cuba y contrajo matrimonio con Mariela Castro Espín, hija de Raúl Castro, por entonces ministro de Defensa cubano. De la unión nació una hija. Ese mismo año, El Chele regresó a Chile para participar en la formación del FPMR.
Aunque Gutiérrez esta divorciado de Mariela Castro desde 1990, el ex jefe de despacho de Raúl Castro, Alcibíades Hidalgo me dijo hace algúnos años que El Chele "siempre mantendrá una situación especial en Cuba, supongo que de por vida, porque hay una niña de por medio. Es decir, no puedes echar tan fácilmente al padre de tu nieta por la borda".

ACLARACIÓN: Un antiguo amigo de la infancia del Chele me aclara que Lisímaco Gutiérrez jamás formó parte de la guerrilla boliviana. Al momento de su muerte, en 1971, era decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Andrés. Sí era militante de Partido Comunista de Bolivia. Falleció cuando intentaba cruzar la frontera con Chile, donde estaban su madre, esposa e hijos. Era perseguido por la dictadura de Banzer por haber rechazado la intervención militar de la universidad.



lunes, 13 de julio de 2009

Ni corrupción ni conspiración

En su más reciente reportaje sobre las destituciones de marzo en el gobierno cubano, el corresponsal del diario El País en La Habana, Mauricio Vicent, da a conocer nuevos detalles de lo que fue esa purga. Y quedaría claro que obtuvo esas informaciones de fuentes muy oficiales, especialmente en el siguiente párrafo, que buscaría dejar zanjada la situación de los "tronados". Del único sobre quien no hecha luces, si no más bien sombras, es Conrado Hernández, el ahora ex jefe de la oficina comercial del gobierno vasco en La Habana.

"Los destituidos fueron acusados de deslealtad, abuso de poder, de cometer indiscreciones graves -(el ex vicepresidente Carlos) Lage reveló a Conrado (Hernández) la elección de (el actual vicepresidente primero, José Ramón) Machado Ventura antes de que fuese oficial- y de albergar ambiciones políticas. Nada de corrupción ni conspiración, por ello ninguno fue detenido ni expulsado del Partido Comunista. (El ex canciller, Felipe) Pérez Roque y (el ex vicepresidente del Consejo de Ministros, Otto) Rivero trabajan en la actualidad como ingenieros electrónicos en dos fábricas de La Habana. (El ex secretario de Fidel Castro, Carlos) Valenciaga está en los archivos de la Biblioteca Nacional, y Lage, al parecer, sigue aún en su casa, con el estatus conocido en Cuba como plan pijama, sin nada que hacer".

viernes, 3 de julio de 2009

Huele a peligro

Para el Presidente cubano, Raúl Castro, los meses posteriores a la invasión de Irak en 2003 por parte de Estados Unidos, fueron el período más peligroso para la seguridad de la isla desde la Crisis de los Misiles o la Crisis de Octubre, en 1962. "Los pronósticos se confirmaron. Evitamos la guerra y con ello la ganamos", comentó Castro según la edición del viernes del diario Granma, que informó de una reunión ampliada del Consejo de Defensa Nacional.

Raúl Castro hizo un balance de los planes de la isla en torno a fortalecer sus capacidades defensivas que comenzaron en 2003 y se reforzaron en 2006, año en que enfermó Fidel Castro. Según Granma la administración de George W. Bush (2001-2009) "aprovechó la histeria desatada tras el acto terrorista contra las Torres Gemelas en Nueva York, para declarar su propósito de atacar 'oscuros rincones del mundo". "El gobierno norteamericano de entonces arreció hasta el absurdo el bloqueo económico, la guerra ideológica y el resto de las agresiones contra Cuba, e incluso insinuó una acción militar directa", agregó.

Raúl Castro incluso recordó algunos episodios narrados en el libro de Bob Woodward Bush at war, con los preparativos de la Casa Blanca para atacar a Cuba. "Fue uno de los momentos más peligrosos que ha vivido nuestro país, después de la crisis de los cohetes en 1962", afirmó.

miércoles, 29 de abril de 2009

A todos sedujo, menos a uno

Jorge Castañeda vuelve a publicar una columna sobre el tema cubano, pero esta vez sin tantas especulaciones y mayores interpretaciones. En ella aborda la reciente Cumbre de las Américas y el papel jugado por Barack Obama. "En su reflexión del 22 de abril, el Castro mayor subrayó que el presidente interpretó mal la declaración de Raúl al pensar que cuando dijo en Venezuela, el 15 de abril, que todo está sobre la mesa, incluyendo derechos humanos, presos políticos, migración, narcotráfico, etcétera, hablaba en serio. Obviamente, no: la mera mención por Raúl de presos políticos, por exaltado que se encontrara (basta ver las imágenes de los ocho minutos de su discurso en YouTube para entenderme), constituye una herejía para Fidel. Jamás ha aceptado la existencia de presos políticos en Cuba, ni piensa hacerlo. Tampoco, por supuesto, aceptó eliminar el impuesto sobre las remesas, ni, según portavoces oficiosos, la llamada tarjeta blanca para salir de Cuba. En otras palabras, le recetó a Obama lo que los franceses llaman une fin de non-recevoir: nada de nada".
Para ver toda la columna completa pinche aquí.
El discurso de Raúl se puede ver aquí. Primera parte, segunda parte y tercera parte.

jueves, 9 de abril de 2009

Castañeda, capítulo 2


El 'compló' cubano

Jorge G. Castañeda
9 de abril de 2009
Diario Reforma (México)

En Newsweek di una interpretación de la purga estaliniana en Cuba en marzo que provocó cierto revuelo en algunos países de América Latina. Sugerí -a partir del texto de Fidel explicando la defenestración de Lage y Pérez Roque, de un cierto seguimiento de las luchas intestinas de la Revolución cubana desde hace 35 años, y de algún conocimiento de los fines de régimen en los países socialistas- una explicación que, como dijo Teodoro Petkoff, el ex guerrillero venezolano y actual director de periódico, Si non e vero, e ben trovato.

La hipótesis consistía en una conspiración, ideada y puesta en práctica por Lage, Pérez Roque, el jefe de Relaciones Internacionales del PC, Fernando Ramírez, y otros, incluyendo a Hugo Chávez, contra Raúl, pensando que contaban con el beneplácito de su hermano mayor. Fueron descubiertos y desterrados, en el mejor de los casos al "Plan Pijama" -equivalente tropical de Siberia- pero no sin antes humillarlos y denostarlos ante la "opinión pública" por "ambiciosos", "indignos" y traidores. La razón del intento para derrocar/cercar a Raúl era evidente, en mi opinión. Éste había comprendido, por fin, que los cubanos no aguantaban más miseria y que la única manera de terminar con ella era entenderse con Estados Unidos, y ese entendimiento implicaba poner en juego el poder: lo que era herejía y blasfemia a ojos de los talibanes cubanos y del cacique de Caracas. Insistí en la total ausencia de pruebas para esta tesis y que sólo provenía de una especulación más o menos informada.

Hoy contamos con un par de elementos nuevos, que no confirman el "compló", pero sí lo vuelven verosímil. El primero, menos importante, es el aparente retiro, hace 10 días, intempestivo y ofensivo para su persona, del embajador de Cuba en Venezuela, Germán Sánchez. Le habrían dado 24 horas para abandonar su cargo, irse a La Habana y confesar su participación en la conspiración, actuando como enlace entre Chávez y Pérez Roque, ¿será?

El segundo ingrediente, más significativo, se halla en dos artículos publicados en El Mundo de Madrid y en The New York Times, hace tres días, sobre el caso Conrado Hernández, el empresario vasco-cubano detenido en el aeropuerto José Martí, 10 días antes de la purga. Según los diarios -el reportaje de El Mundo escrito por un autor con antecedentes tenebrosos-, Hernández grabó múltiples conversaciones, con copas, entre Pérez Roque, Lage, Ramírez y él mismo, en su casa, donde despotricaban contra Raúl, su edad, salud y posturas políticas -según la nomenklatura cubana- para entregarlas a los servicios secretos españoles (para algunos, un non sequitur).

Las grabaciones eran el pretexto para quitarles títulos y dignidad, pero también para que Raúl, días después, las compartiera con los miembros del Buró Político y con otra instancia superior. El propósito de hacer escuchar las grabaciones, según el NYT, estribaba en desacreditar a los traidores, y contrarrestar la ovación con la que Pérez Roque fue despedido del MINREX al ser destituido. Volvemos a las grabaciones de la Causa 1 (Arnaldo Ochoa y Tony de la Guardia), y al viejo dicho: quien a hierro mata, a hierro muere.

Todo esto no es concluyente, pero como fundamento para una teoría, no está mal. Cada día creo más en la teoría de la conspiración, porque así terminan los regímenes estalinistas. Pero reconozco que mi querido y viejo amigo (y colega en la "tenebra") Norberto Fuentes me ha puesto a dudar. Según él, "viejo chango no aprende maroma nueva": Fidel no puede vivir sin la confrontación, y es muy capaz de inventar una conspiración donde no la había -un "compló sobre el compló"- para construir la plataforma de su último, y quizás más aciago combate: en contra de la reconciliación con EU y hoy con Obama, a la que como desde 1959, Castro se opone porque no puede vivir sin conflicto. De eso hablaremos la semana entrante, en la víspera de la Cumbre de Trinidad y Tobago.

lunes, 16 de marzo de 2009

Los Castro-Espín en primera línea

Se trató de un encuentro fortuito, pero revelador. Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, quedó impactado cuando conoció a su primo hermano Alejandro Castro Soto del Valle, hijo de Fidel. Ambos tenían alrededor de 20 años y no se habían visto nunca en su vida, una clara muestra de lo marginada de la vida pública que mantuvo durante décadas a su familia el máximo líder de la Revolución Cubana. Incluso de sus parientes cercanos y de su propio hermano, el casi eterno número dos del régimen. Quizá una excepción fue el caso de Fidel Castro Díaz-Balart, el primogénito, quien desde pequeño apareció en público.

Por el contrario, Raúl Castro, hoy convertido en Presidente del país, siempre se ha mostrado como un hombre de familia, preocupándose incluso por la hija extramatrimonial de su hermano, Alina Fernández, quien hoy vive en Miami, y de la primera mujer de Fidel, Mirta Díaz-Balart, quien ha viajado periódicamente desde España (donde vive) a Cuba para reunirse con su hijo. Y tampoco apartó a los suyos del foco público, al punto que hoy algunos de sus hijos e incluso nietos tienen un espacio cada vez más destacado.

Quizá ese es uno de los mayores cambios que se pueden presenciar actualmente en Cuba, a casi 30 meses de que Fidel Castro le entregara la riendas del poder a su hermano. La primera que empezó a brillar en esta nueva era fue Mariela, la segunda hija de Raúl Castro, quien desde años es directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba. La mujer ha encabezado un debate para luchar contra la discriminación de las minorías sexuales así como ampliar sus derechos. Pero en vista de la ausencia de su tío, se convirtió en una de las fuentes más consultadas para saber de la salud de Fidel. Y de ahí a hablar de otros temas, como el futuro político y las transformaciones que podrían producirse en el país, había sólo un paso y ella no dudó en darlo.

El hecho que habría sido determinante en el crecimiento de la presencia de Mariela, fue el fallecimiento de Vilma Espín, su madre y esposa de Raúl Castro, en junio de 2007. La mujer fue durante décadas la voz femenina del régimen, desde la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Un rol indispensable en un aparato predominantemente masculino y ante la ausencia de una primera dama, una figura que Fidel Castro nunca quiso perpetuar. Pero tras el fallecimiento de Vilma, Mariela ha comenzado a sonar cada vez con más fuerza, como el nuevo rostro femenino del régimen. La mayor muestra de esto se produjo en enero, cuando una foto oficial la mostró conversando animadamente con la esposa del Presidente panameño, Martín Torrijos, Vivian Fernández, durante una visita a La Habana del gobernante centroamericano.

En todo caso, lejos de dejar a Vilma Espín como un personaje del pasado, y en un nuevo ejemplo de la presencia actual de los Castro-Espín, la FMC decidió el fin de semana antepasado, reemplazar el tradicional logotipo de la organización de una miliciana sin rostro y con un bebé en sus brazos por la imagen de la esposa de Raúl, de uniforme verde olivo y fusil al hombro.

Fue precisamente con motivo de la muerte de Vilma Espín que aparecieron ante la prensa y las cámaras de televisión nacionales y extranjeras Raúl Castro y todos su hijos durante las ceremonias y funerales. Ahí estuvo Deborah, la hija mayor, Mariela, Nilsa y el ya mencionado Alejandro, quien apareció con su uniforme de coronel del Ministerio del Interior. Sólo hace un par de semanas el único hijo del gobernante cubano, de civil y luciendo una barba de chivo, presentó en la Feria del Libro de La Habana El imperio del terror texto en el que describe las supuestas bases del poder de Estados Unidos. Además, Alejandro Castro Espín fue uno de los integrantes de la delegación cubana que encabezó su padre a Rusia y Argelia, por lo que ya muchos lo mencionan como un importante asesor del gobernante isleño.

Pero quién realmente sigue los pasos de Raúl Castro, al punto de convertirse en su sombra, es su nieto mayor, Raúl, hijo de Deborah Castro y Luis Alberto Rodríguez (quien a su vez es hijo del general Guillermo Rodríguez del Pozo). Al menos desde comienzos de 2007, Raúl Rodríguez Castro ha aparecido en todo tipo de actos junto a su abuelo, supuestamente como el primer asistente del gobernante y el hombre a cargo de su seguridad. De niño su abuelo lo llamaba cariñosamente el cangrejo, porque nació con un dedo más en una de sus manos, aunque fue operado siendo muy pequeño.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Dos monos viejos

"Lo que dicta la experiencia cubana es que no ha ocurrido en La Habana nada que mueva los sismógrafos. Hombre, desde luego que logran en pocos minutos el objetivo que se habían propuesto: movilizar la opinión pública internacional. Poner a todo el mundo a especular. Imagínense los analistas de Langley en este momento. ¿Qué sustituido (o nuevo cargo) es de Fidel? ¿Cuál de Raúl? Yo sí que no voy a ponerme en ese juego. Porque tengan el convencimiento que ahora mismo los dos hermanos están sentados frente a su televisor, divirtiéndose de lo lindo con nuestras elucubraciones. No me han producido nada nuevo. Siguen enraizados en su típica actuación, la habitual".
Los cambios en el gabinete cubano en la visión de Norberto Fuentes. Pinche aquí.

martes, 3 de marzo de 2009

No cualquier peón de ajedrez

Fidel decidió tomar posición en la partida. Un día después que el actual Presidente cubano, Raúl Castro, hiciera profundos cambios en su gabinete -que incluyó la salida del canciller Felipe Pérez Roque y del artífice de los cambios económicos de los 90 Carlos Lage-, sin mediar alguna explicación, aparte de aquella justificación oficial de que “hoy se requiere una estructura más compacta y funcional” en el aparato del Estado, el aparentemente retirado líder de la Revolución Cubana publicó una nueva reflexión.

En ella enfrenta las afirmaciones que se han hecho de que los cambios ministeriales realizados sacan cuadros fidelistas y ponen a elementos raulistas. Fidel Castro sostiene que “la mayoría de los que fueron reemplazados nunca los propuse yo. Casi sin excepción llegaron a sus cargos propuestos por otros compañeros de la dirección del Partido o del Estado. No me dediqué nunca a ese oficio”. Pero después sostiene que los cambios del lunes sí le fueron consultados. “Los nuevos ministros que acaban de nombrarse fueron consultados conmigo, a pesar de que ninguna norma obligaba a los que los propusieron, a esa conducta, ya que renuncié hace rato a las prerrogativas del poder. Actuaron sencillamente como revolucionarios auténticos que llevan en sí mismos la lealtad a los principios”.

Más adelante echa algo de luz de lo que parecen ser las razones de algunas de las destituciones. Fidel dice supuestamente de Lage y Pérez Roque que: “La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno”. Y a continuación lanza un mensaje al aquel exterior deseoso de entenderse con la Cuba de Raúl. “El enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos”, escribió.

Con este nuevo comentario Fidel pareciera aclarar que él aún no es pasado. Que buscará seguir activo. Y que al él nadie lo saca de la partida de juego, porque aún es un peón vivo en el medio del tablero que en cualquier momento llega al fondo y se transforma en reina.

lunes, 2 de marzo de 2009

El fin de la transición

Raúl Castro buscaba tener un período de consolidación antes de actuar. Por eso habría renovado el gabinete recién un año después de quedar al frente -formalmente- de la administración de Estado cubano. Y lo ha hecho con fuerza, sacando de la primera línea a dos hombres clave del gobierno de Fidel (junto con una decena de cambios ministeriales y de la fusión de algunas carteras), para demostrar que no hay vuelta atrás.

El gobernante cubano necesitaba comprobar en estos meses que su hermano estaba retirado de las funciones ejecutivas, ya que su presencia aún era (y es) poderosa. Y para eso mismo debe haber enviado aquellas muestras de reforma, no para sondear al pueblo cubano sino a Fidel. Además Raúl necesitaba consolidar su poder en el aparato, algo que aún controla -al menos en los papeles- Fidel, y detectar los posibles focos de rebelión futura. Y por último necesitaba sentir que el mundo -con un Obama en la Casa Blanca, con una Rusia fortalecida y una América Latina interesada en entenderse con La Habana- entendía que él era el hombre a cargo y no el Michael Corleone en proceso de aprendizaje bajo los influjos del Don.

La salida de Felipe Pérez Roque de la Cancillería cubana había sido cantada en agosto de 2006 por Norberto Fuentes. "Demasiado brutal para tenerlo de canciller en unas circunstancias que prometen una diplomacia de sonrisas y amabilidades, aunque en dependencia desde luego de que la presión internacional se mantenga en su nivel actual", dijo entonces el autor del La autobiografía de Fidel Castro. Pérez Roque saltó del Grupo de Apoyo de Fidel al Minrex en 1999 para reemplazar a Roberto Robaina, por culpa de la guerra de Kosovo.

Pero el relevo de Carlos Lage como secretario del Consejo de Ministros es la mayor muestra de que Raúl está al frente en propiedad y que está dispuesto a emprender sus propios derroteros, marcar su ritmo, imponer su estilo y dejar su huella. Lage es reconocido mundialmente como el responsable de conducir el proceso de reformas y apertura económica que, en los 90, el gobierno de Fidel puso en marcha para paliar la crisis provocada por la desaparición de la Unión Soviética.

Ahora falta saber por donde irá esa conducción y quien ocupará en los hechos el rol que tenía Lage, la cara amable y responsable del régimen en el exterior.

La remodelación del gabinete cubano, que fue anunciada en un comunicado por televisión oficial, se produce mientras en Estados Unidos se está debatiendo la idea de suavizar el embargo que Washington impuso a Cuba hace ya 45 años. Un debate que estaría teniendo sus efectos en el diario El Nuevo Herald con la renuncia de su director, Humberto Castelló, y los despidos de los periodistas Benigno Dou, Tony Espetia y Andrés Reynaldo.

sábado, 21 de febrero de 2009

Quince vicepresidentes

Con el nombramiento de Ramiro Valdés Menéndez, titular del Ministerio de Informática y Comunicaciones; Ulises Rosales del Toro, ministro de Agricultura, y Jorge Luis Sierra, de Transporte, como nuevos vicepresidentes de Consejo de Ministros, Raúl Castro cuenta con "15 segundos hombres". Estos son:
José Ramón Machado Ventura (VP del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros)
Carlos Lage Davila (VP del Consejo de Estado)
Juan Almeida Bosque (VP del Consejo de Estado)
Julio Casas Regueiro (VP del Consejo de Estado)
Abelardo Colomé Ibarra (VP del Consejo de Estado)
Esteban Lazo Hernández (VP del Consejo de Estado)
José Ramón Fernández Álvarez (VP del Consejo de Ministros)
Ramiro Valdés Menéndez (VP del Consejo de Ministros)
Ulises Rosales del Toro (VP del Consejo de Ministros)
Jorge Luis Sierra Cruz (VP del Consejo de Ministros)
Otto Rivero Torres (VP del Consejo de Ministros)
Pedro Miret Prieto (VP del Consejo de Ministros)
José Luis Rodríguez García (VP del Consejo de Ministros)
Osmany Cienfuegos Gorriarán (VP del Consejo de Ministros)
Ricardo Cabrisas Ruiz (VP del Consejo de Ministros)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Bachelet inicia su histórica visita

En su primera jornada de visita de Estado a Cuba, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue recibida este miércoles por Raúl Castro en el Palacio de la Revolución. Se trata de un viaje altamente simbólico, ya que un gobernante chileno no pisaba tierra cubana desde que en 1972 lo hizo Salvador Allende, y que tiene el objetivo declarado de fomentar la "integración y el diálogo". Ambos gobernantes mantuvieron conversaciones oficiales antes de asistir a la firma de varios acuerdos.

Más temprano, Bachelet -quien llegó la noche del martes procedente de Honduras- depositó una ofrenda floral ante el Monumento al poeta y héroe nacional cubano, José Martí. Posteriormente, visitó el Memorial José Martí en la Plaza de la Revolución. A eso del mediodía asistió a la firma un memo de entendimiento en materia de colaboración biotecnológica, en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). El objetivo de dicho acuerdo explora "la posibilidad en el futuro de cooperar para efectivamente hacer transferencia tecnológica, identificar, hacer estudios conjuntos y poder tener un trabajo que nos permita salir adelante en los temas de salud", explicó la mandataria.

La Presidenta también sostuvo un encuentro en la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, además de inaugurar una exposición de arte cinético en la Casa de las Américas.

Tras la reunión con Raúl Castro, la mandataria chilena se entrevistó con el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, antes de asistir a una cena oficial ofrecida por el Presidente cubano.

En su agenda para este jueves, además de inaugurar un seminario económico bilateral y pronunciar una conferencia magistral en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, Bachelet tiene previsto inaugurar la XVIII Feria Internacional del Libro de la capital cubana, en el que Chile es el "invitado de honor".

Se espera que en algún momento de su visita se encuentre con Fidel Castro.