martes, 7 de octubre de 2008

Korda y El Guerrillero Heroico

La justicia francesa condenó hoy a la revista Marianne por haber negado que la célebre fotografía de Ernesto Che Guevara, donde aparece con boina y una estrella, y que fue titulada El Guerrillero Heroico, fuera obra del cubano Alberto Korda. El Tribunal de Gran Instancia de París sentenció que el semanario deberá pagar a la hija del fotógrafo, Diana Díaz-López, 1.000 euros por daños y perjuicios y otros 6.000 euros para cubrir los costes del proceso judicial. Marianne sostenía en dos artículos, publicados en octubre y diciembre de 2007, que el autor de la emblemática imagen del Che fue tomada por Juan Vives, un ex agente de los servicios secretos cubanos exiliado en Francia. Según la revista, la fotografía que atribuye a Vives fue archivada y encontrada posteriormente por Korda, que manipuló la imagen y la publicó como suya en 1967. Sin embargo, la hija de Alberto Díaz Gutiérrez (1928-2001), más conocido como Alberto Korda, presentó ante el tribunal los negativos de la foto y diarios que reproducían la fotografía ya en 1960, seis años antes de que, según Marianne, Korda diera con ella.

jueves, 2 de octubre de 2008

CANGAMBA

Después de semanas de promoción en los medios cubanos, incluida una reflexión de Fidel Castro, hoy se estrena en los cines isleños, la película Kangamba, que aborda la batalla de agosto de 1983, entre soldados cubanos y angolanos por un lado, y los rebeldes de la UNITA con el apoyo sudafricano, por el otro. En ese combate, del día 2 al 11, las fuerzas cubanas, compuestas por 92 hombres, que estaban dislocadas en Cangamba, un poblado ubicado en el sureste angolano, se vieron sorprendidas por 16 batallones de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA). Sin embargo, los cubanos y los efectivos de las Fuerzas Armadas para la Liberación de Angola (FAPLA) lograron resistir en una batalla que, según las cifras, parecía perdida.

Norberto Fuentes, que conoce al dedillo la guerra en Angola y que tiene varios libros –ya sea publicados o en barbecho- sobre ese conflicto, como El último santuario, me explicó que Cangamba es una de las tres batallas fundamentales de la guerra en Angola, junto a la de los accesos de Ebo (noviembre de 1975) y a la de Cuito Cuanavale (noviembre de 1987-marzo de 1988). En la de Cangamba se conjuga “el heroísmo de los combatientes cubanos y la torpeza de sus mandos a nivel de regimiento”, dice Fuentes. Eso porque mientras en la plaza sitiada se resistía, los comandantes cometieron graves errores táctico-operativos y enviaron dos columnas, compuestas por blindados y apoyo de infantería, que lograron ser frenadas por la UNITA y los sudafricanos, sin lograr el objetivo de romper el cerco. "Aunque lo que permanece es la bravura de los sitiados. Fue decisivo".

Fueron 10 días de combate que sólo la aviación –con pilotos y misiles llevados especialmente desde La Habana, en una medida desesperada- logró poner fin temporalmente al sitio, tras lo cual sacaron rápidamente a los hombres que aun resistían (16 murieron) con helicópteros, antes de que llegaran los sudafricanos con todo su poder de fuego. Cangamba se perdió y quedó en poder de la UNITA hasta años después de que los cubanos dieran por terminada su misión en Angola (1988). Sin embargo quedó el recuerdo del heroísmo de los cubanos que sitiados siguieron luchando. Como el médico que se autosuministró anestesia y él solo se amputó una pierna, destrozada por la metralla. O el caso del suboficial José René González Sarmiento que pese a quedar ciego, siguió disparando orientado por las indicaciones de sus compañeros.

En su reflexión, Fidel junto con pedir reiteradamente que se haga otra película sobre Cangamba, por lo que se deduce que esta no le gustó, deja rápidamente a un lado esta batalla para hablar de Cuito Cuanavale. La razón de esto: según Norberto Fuentes porque en este combate él tuvo un papel obligatoriamente limitado. Se pasó una semana metido en el MINFAR sólo enviando mensajes de apoyo a los combatientes de Cangamba. "Su misión fue alentar la resistencia. No tenía otra opción. No fue igual que en Cuito Cuanavale, donde su genio militar (en este caso en función táctica) y político (en función estratégica) pudo desplegarse, ya fuese teledirigiendo las tropas desde La Habana o aprovechando sus éxitos en el terreno para imponer sus condiciones en las negociaciones que efectuaba con Sudáfrica y Estados Unidos", sostiene Fuentes.

domingo, 28 de septiembre de 2008

sábado, 27 de septiembre de 2008

Toque de alerta

Fidel ya está hecho un adicto a la escritura. Claro, consecuencia directa de su obligado alejamiento de las grandes explanadas repletas de seguidores. Incluso él de alguna manera lo reconoce en su mensaje de ayer: “No deseaba escribir una tercera reflexión consecutiva, pero no puedo dejarla para el lunes”. En su nuevo comentario opone a George W. Bush con su campeón, Hugo Chávez. Pero por sobre todo Castro lanza la alerta sobre el peligro que corre el Presidente venezolano. “El imperialismo trata de liquidarlo políticamente o eliminarlo a cualquier precio, sin reparar en que su muerte constituiría una catástrofe para Venezuela y para la economía y la estabilidad de todos los gobiernos de América Latina y el Caribe”. Así mismo recuerda el encuentro de esta semana. “Durante su última visita discutimos sobre la magnitud del apoyo que ya nos brinda y el que desea brindarnos, y nuestra sugerencia de que concentre el máximo de recursos posible en la batalla interna que hoy libra contra la ofensiva mediática y los reflejos condicionados sembrados durante muchos años por el imperialismo”. Fidel Castro sostiene que en las elecciones regionales y municipales del 23 de noviembre en Venezuela “la batalla que se libra es de gran trascendencia, y no deseamos que el apoyo a Cuba sea tomado como pretexto para golpear a la Revolución Bolivariana”.

viernes, 26 de septiembre de 2008

El Aguafiestas

Crónica incluida en el más reciente libro de Norberto Fuentes, El último disidente. El texto íntegro se puede descargar desde este blog.

MIERCOLES 29 DE AGOSTO, 2007

La estructura ha demostrado su solidez. Después de un año de ausencia de Fidel Castro en el Puesto de Mando, el nivel de ataque a absorber se mantiene en la misma zona de despliegue que se le permite: el de la retórica, y su tendencia permanente es a menguar. Desde los últimos encuentros armados, allá por los lejanos 60, el país no ha conocido ningún peligro verdadero de desestabilización —ni interno ni procedente del exterior. De todas maneras va a haber el peligro de las primeras 72 horas luego del anuncio oficial de la muerte de Fidel. Tendrán que acuartelar, de rigor, a las unidades militares y policíacas. Siempre puede existir un loquito que cree llegado su momento para arrastrar a un comunista del vecindario. Lo probable es que hagan una recogida primero. Y ésa, en mi opinión, será la primera verdadera señal antes del anuncio. De cualquier manera todos los potenciales cabezas locas han sido visitados y advertidos desde hace rato. Y a nadie le quepa la menor duda de que le van a pasar los tanques por arriba a cualquiera. La famosa Operación Estrella de neutralización relámpago del enemigo interno —una reproducción perfeccionada del progrom de casi medio millón de contrarrevolucionarios el 17 de abril de 1961, al unísono con la batalla de Playa Girón— está montada y lista, por lo menos, desde principios de los 80. (No duden que los yanquis tengan previsto algo semejante para Miami y que algunos cubanos conozcan el destino de los japoneses residentes en la Segunda Guerra Mundial). Después, como es de suponerse, será la búsqueda de algún bienestar económico. No apuesten todas las fichas a que se identifiquen con los modelos chinos o vietnamitas. Es el mismo cuento de la época soviética. Entonces era la tabarra del modelo soviético. Todo menos reconocer la legitimidad del proceso. Nunca vieron la verdad en relación con el Kremlin y su influencia o no en la isla. Y la única verdad es que la Revolución Cubana se inventó a sí misma. Hasta donde llega mi conocimiento no fue el KGB el que puso en el poder a Batista ni organizó los crispantes desequilibrios sociales que empujaron el país por el plano inclinado de la Revolución. En fin, que Raúl Castro, gobernante designado, y sus seguidores, han tenido más de un año para prepararse. Fidel ha sido generoso en ese sentido. Les ha garantizado, con sus trece meses (hasta el momento) de supervivencia, un tiempo precioso para lo que entre nosotros se llama “los amarres”, esto es, organizar. Ya entre ellos —calculo— habrán pensando en funerales y ceremonias. El mausoleo suyo será sin dudas en La Habana. Los tres grandes departamentos militares del país, cada uno con su raíz histórica: Raúl en Oriente (donde tiene su nicho desde hace 20 años, con nombre y todo), el Che, en el centro, donde libró su magnífica batalla de Santa Clara, y Fidel en La Habana, en Occidente, la capital de la nación y símbolo de gobierno. Al pairo y sin timón quedará tristemente, como siempre, la contrarrevolución. Tendrán sus cinco minutos de júbilo con fondo de tumbadoras en los restaurantes de la Sagüesera (el South West de Miami); luego, el eterno desplome moral. Los pobres, el embullo que tienen. Y esperen a que los yanquis corran a los Lear Jets para negociar sus jugosos contratos. Error fatal. Tampoco es el modelo. Ni la URSS, ni China, ni Vietnam, ni Bienvenido Mister Marshall. Si algo demostró el liderazgo de Fidel Castro es que todo el propósito de una Revolución es el desempeño del poder. Su obtención y retención. La industria y el comercio son asuntos secundarios. Y de que estos sean los billetes para continuar viaje en el día segundo —este dilatado día segundo— son parte de los retos a enfrentar por los herederos. Lo único que ha acumulado el bastión hasta hoy es poder. De eso es de lo que se ha tratado en todo momento. Del poder. Pero la disyuntiva del regreso, y a disponer de una generación de hombres de negocio y no de combatientes, solo es sorteable sin el correspondiente baño de sangre en el caso de que sepan aprovechar la conmoción de la muerte de Fidel. Será nuestro shock and awe, pero como un fenómeno de combustión interna. Aunque estoy persuadido de que puede dárseles el voto de confianza. Estos viejos guerreros están preparados. No han hecho otra cosa desde hace 50 años. ¿Y qué bronca han perdido?

El balance de dos tormentas

Más de 444 mil viviendas dañadas, de las cuales 63 mil se derrumbaron totalmente, es parte del reporte oficial sobre los daños que dejó en Cuba el paso de los huracanes Gustav e Ike. El informe, que aparece en el sitio web del Banco Metropolitano de Cuba (www.banco-metropolitano.com), sostiene entre otros datos que 314 instalaciones de la salud pública, entre ellas 26 hospitales, sufrieron daños, que 1.160 centros educaciones se vieron afectados, y que 4.355 toneladas de alimentos en almacenes y bodegas se vieron perjudicadas. Es, sin duda, el balance más detallado de la acción de esos dos ciclones, los más devastadores "en la historia de estos fenómenos meteorológicos en Cuba con relación a la magnitud de los daños materiales ocurridos", según el documento.

Los otros y los nuestros

Fidel Castro, en su reflexión firmada ayer, compara la nueva iniciativa de Washington con la Alianza para el Progreso, de Kennedy, y con el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA), de Clinton. George W. Bush, en medio de la severa crisis económica que enfrenta su país, presentó la Iniciativa para el Camino a la Prosperidad en América (ICPA), una denominación “ridícula” en opinión de Castro. Pero el líder cubano además tomó nota de los 10 países del continente que se sumaron a esta iniciativa y marcó una línea divisoria con ellos. Claro que lo hizo a la inversa, es decir, señalando los que no estuvieron. Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, se contaron entre los ausentes. Por el contrario, los que sí permanecen arrimados a Estados Unidos fueron Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, EL Salvador, Guatemala, México, Perú y Canadá.
Foto: Ernesto Che Guevara, en la reunión de Punta del Este (Uruguay) en 1961, donde Estados Unidos presentó su Alianza para el Progreso.