viernes, 30 de enero de 2009

Imágenes en la retina

3 de julio de 1962. Nikita Khrushchov saluda al entonces
ministro cubano de Defensa, en el Kremlin.

1964. Fidel Castro durante un encuentro con Nikita Khrushchov,
en la dacha de Zavidovo.

jueves, 29 de enero de 2009

"Nuestro amigo Obama"

Junto con usar la ironía para llamar al nuevo Presidente de Estados Unidos como "nuestro amigo Obama", Fidel Castro se lanzó de lleno contra el nuevo inquilino de la Casa Blanca por no devolver a Cuba el territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo y por su alianza con Israel. "Mantener una base militar en Cuba contra la voluntad de nuestro pueblo, viola los más elementales principios del derecho internacional", escribió Fidel, quien consideró como un "acto de soberbia y un abuso de su inmenso poder contra un pequeño país". Además, apuntó contra el apoyo resuelto de Obama a la relación entre Estados Unidos e Israel. "Es el modo de compartir el genocidio contra los palestinos en que ha caído nuestro amigo Obama", destacó Castro.

Liborio y el Che

El fotógrafo cubano Liborio Francisco Noval, durante 50 años reportero gráfico de la Revolución Cubana, aseguró a la agencia italiana ANSA que "al Che Guevara no le gustaba que lo fotografiaran". Noval, hoy de 75 años, contó que solía tomar fotos del argentino-cubano en trabajos voluntarios en La Habana hasta que "un día me dijo que no le 'tirara' más fotos. Yo pensé que estaba enojado conmigo. Pero no. Es que no le gustaba ser fotografiado". Ello pese a haberse convertido en uno de los iconos de la revolución. "A partir de ese momento iba yo al trabajo voluntario con el Che pero sin la cámara", comentó el reportero gráfico, quien este viernes presentará una exposición personal de más de 140 imágenes en un salón céntrico de la capital cubana. Noval es integrante de un grupo muy selecto de fotógrafos cubanos, lista que comparte con Alberto Díaz (Korda), Raúl Corrales, y Osvaldo y Roberto Salas. "Ninguno de nosotros habíamos trabajado en la prensa antes de 1959. Comenzamos en el periódico Revolución", rotativo que fue el antecedente del actual Granma, órgano oficial cubano.

Una jornada para la nostalgia

El Presidente ruso, Dimitri Medvedev, llevó este jueves a su contraparte cubana, Raúl Castro, a un centro vacacional del gobierno ruso situado al norte de Moscú, para mantener conversaciones informales. Se trata de una residencia en Zavidovo, utilizada en el pasado por los líderes soviéticos. Allí Medvedev ayudó a Castro a cubrirse con un abrigo en torno a sus hombros, cuando salió de un auto. Ambos intercambiaron cortesías antes de emprender una caminata por los helados bosques y compartir luego una cena especial. El ruso dijo que ya habría tiempo de hablar sobre temas serios, pero que también había tiempo para las reminiscencias. Medvedev explicó que Castro, de 77 años, y su hermano Fidel ya estuvieron en ese lugar hace 40 años. Raúl Castro, a su vez, recordó haber comido "salo", grasa de cerdo cocinada, en el bosque. "Por supuesto, comeremos salo con pan negro, y hablaremos sobre todo aquello que nos interesa", dijo Medvedev. "También tengo una película sobre la estada aquí del comandante Fidel Castro, y hay además algunas fotos interesantes". "Claro, en esa época yo era más joven", comentó Castro. Junto con salo, el menú incluyó carne de venado asada y vodka. "Realmente extrañaba el bosque ruso", dijo Raúl.

Poco después ambos presidentes hablaron sobre la posible concesión de un crédito por US$ 20 millones. Además, las partes firmaron 15 documentos, entre otros, para las áreas de cultura, turismo y comunicaciones. Moscú aseguró a La Habana que hará una donación de 25.000 toneladas de distintos cereales y granos para la población. Según medios rusos, el Kremlin también prevé crear un consorcio energético que apoye a la compañía energética estatal de Cuba, Cupet, en la explotación de sus reservas de petróleo. Asimismo, la futura colaboración incluye la extracción y el procesamiento de níquel y cooperación en el área de transportes, para lo que Rusia proveerá aeronaves, autos y otros vehículos.

miércoles, 28 de enero de 2009

Sentir el ocaso

Raúl Castro debe haber sentido el frío. No el de la temperatura exterior, sino el del ocaso. El suyo y el de su hermano, y los peligros que enfrenta en Cuba el sistema que ha ayudado a levantar en 50 años. Eso al hacer el repaso de lo que fueron sus primeras horas en la antigua capital soviética. Casi un cuarto de siglo después de última visita, Raúl llegó a una Moscú que parecía más fría que de costumbre. Lo hacía sin el respaldo de un Fidel activo y se encontraba con una nación que fue devastada tras la caída de la URSS y que parecería estar levántandose a un costo enorme. Él mismo llega cuando sus fuerzas parecen flaquear. Su viaje no se parece en nada a aquellos que hizo cuando era joven, cuando el mundo estaba a sus pies y cuando la Unión Soviética era una verdadera potencia y un verdadero aliado. Mientras pasaba revista a los soldados rusos, tras bajar del avión, no logró disimular la tristeza y la nostalgia que lo embargaba, por más que intentara esconderlas bajo sus guantes y su grueso abrigo.

Raúl reestrena abrigo

Raúl Castro ya está en Moscú. La última vez que el actual Presidente cubano había pisado la capital rusa fue en abril de 1985, cuando encabezó la delegación cubana al entierro del dirigente soviético Konstantin Chernenko. En aquella ocasión, se reunió también con el que sería el último líder soviético, Mijail Gorbachov, y realizó una gira por varias ciudades soviéticas. Su hermano, Fidel, entonces jefe de Estado cubano, visitó la Unión Soviética por última vez dos años más tarde, en octubre de 1987. Raúl viajó a la URSS varia veces en los 60, en cuyos viajes se estrechó la relación entre La Habana y Moscú, algo similar a lo que se apuesta ahora.

martes, 27 de enero de 2009

Volver a Moscú

Aunque no se ha dicho mucho en La Habana, desde Moscú se informa que el Presidente cubano, Raúl Castro, llega mañana a Rusia en una visita histórica, que no sólo marca la consolidación del reencuentro entre los antiguos aliados de la Guerra Fría, sino que se inscribe en el creciente estrechamiento de las relaciones entre Rusia y América Latina.

La visita a Moscú de Raúl Castro es la primera en 25 años de un jefe del Estado cubano. Castro permanecerá del 28 de enero al 4 de febrero en Rusia y durante su estada firmará varios acuerdos, entre otros en materia de industria petrolera, farmacéutica y turismo.

El Presidente ruso Dimitri Medvedev ha recalcado que "Cuba ha sido y es" uno de los "socios clave" de Rusia en América Latina. Sólo la semana pasada el viceprimer ministro ruso Igor Sechin aseguró que Rusia tiene intención de continuar la cooperación militar con Cuba en consonancia con las normas internacionales. "Hemos realizado esa labor y, siendo como somos socios estratégicos, lo seguiremos haciendo", aseguró Sechin, quien en los últimos cinco meses viajó en cuatro ocasiones a Cuba y efectuó sendas visitas a Venezuela y Nicaragua.

El embajador cubano en Moscú, Juan Valdés Figueroa, afirmó hoy que la visita de Raúl Castro será "todo un acontecimiento histórico", con una "gran carga emotiva".