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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Otro mercader en camino

Por Alvaro Alba

El semanario ruso Ogoniok es todo un símbolo de la prensa rusa. Aparece por vez primera en 1879 y fue una de las publicaciones estandarte de la perestroika. En número reciente divulgó la lista de los 10 extranjeros más afamados en Rusia, convertidos a su vez en símbolos nacionales. Entre ellos están el Príncipe de Novgorod Riurik, que era nórdico y el pintor de íconos Teófanes el Griego. La germana Catalina II (Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst); el danés Vitus Bering, explorador naval ruso cuyo nombre lleva el estrecho que separa Rusia de América, una isla y un mar en esa zona. También el español José de Ribas que llegó a ser Almirante de la Flota Rusa y fundador de la ciudad de Odessa en el Mar Negro y su compatriota Ramón Mercader del Río, el asesino de Lev D. Trotski. Este último ha ocupado un lugar relevante en la historia contemporánea soviética y ahora es un referente en la Rusia actual para castigar a los desertores.

Un Mercader es la sentencia que ha tomado el Kremlin para castigar al (o los) que se encargó (encargaron) de entregar la información a Washington sobre la amplia red de espías ilegales rusos que fueron expulsados de Estados Unidos en junio pasado. La prensa rusa ha sido explícita sobre la identidad de los individuos. El primero que se mencionó fue un tal coronel Sherbakov, vicejefe de la sección K del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) encargado del contraespionaje en esa institución y el también coronel Alexander Nicolaevich Poteev, de la sección C, que controla a los ilegales del espionaje ruso. La investigación interna comenzó en cuanto fueron detenidos los espías y todavía continúa. En la fiscalía se abrió un caso bajo el artículo 275 del Código Penal - traición a la Patria, cuya pena máxima son 20 años de cárcel. Bajo ese mismo artículo fue condenado (en ausencia) el general del KGB Oleg D. Kalugin, que vive en Estados Unidos. Tanto Sherbakov como Poteev abandonaron Rusia días antes de la detención de la red rusa. Y es que la sentencia a muerte ya había sido dictada por el primer ministro Vladimir V. Putin. El ex coronel de la KGB declaró a la prensa que la detención fue resultado de una traición y agregó que los traidores siempre terminan mal.

Las numerosas deserciones de agentes rusos a Occidente preocupa al Kremlin. Ocupa Rusia un nada halagüeño primer lugar en la lista de desertores al adversario. En la Duma piden los diputados una sesión cerrada del comité de seguridad y que comparezcan los jefes de las instituciones de seguridad, tanto exterior (SVR) como el Servicio Federal de Seguridad (FSB). Los analistas pronostican una profunda transformación en la estructura del SVR, que bien podría ser adsorbida por el FSB para ser una sola entidad, como en la época soviética. Así tienen bajo un mismo techo toda la seguridad. Un Comité de Seguridad Federal como verdadera heredera del KGB.

De cara a las gradas rusas los funcionarios del espionaje afirman que no importa que el desertor se haga operaciones cosméticas para cambiarse el rostro o el sexo; de todos modos la mano de Moscú (o de Mercader) le alcanzará. Oficialmente fue en 1959 la última vez que el Kremlin reconoció la autoría de un asesinato en el extranjero. El líder nacionalista ucraniano Stepan A. Bandera murió tras recibir varios disparos con balas que contenían cianuro. Pero en 1978 el comentarista radial búlgaro de Radio Europa Libre y la BBC, Georgui Markov, quien residía en Londres, recibía un pinchazo con una sombrilla envenenada. Los médicos forenses encontraron en el cuerpo platino e iridio. Más reciente, en el 2004, dos diplomáticos rusos fueron condenados en Qatar acusados de dinamitar el coche del exiliado presidente de Chechenia Zelimjan Yanbardiyev. En el 2006, Alexander V. Litvinenko, ex agente del contraespionaje ruso ingirió una taza de té con un ex colega en un café londinense para fallecer días después por sobredosis de polonio en el cuerpo.

Los ejemplos sobran en cuanto a los asesinatos ordenados por el Kremlin, que datan de la época de los zares y se incrementa con la instauración del sistema soviético y esa práctica no se ha perdido con la Rusia actual. Ramón Mercader del Río se ha convertido en el símbolo de la venganza del espionaje ruso. No importa lo lejano que esté el objetivo (sea en Ciudad México, Bujumbura, la capital de Burundi o Katmandú) ni el arma (piolet, cianuro, polonio, iridio o un coche-bomba) ni la nacionalidad del enviado. Y según las reglas de la Lubianka cada desertor tiene un Mercader.

jueves, 29 de enero de 2009

Una jornada para la nostalgia

El Presidente ruso, Dimitri Medvedev, llevó este jueves a su contraparte cubana, Raúl Castro, a un centro vacacional del gobierno ruso situado al norte de Moscú, para mantener conversaciones informales. Se trata de una residencia en Zavidovo, utilizada en el pasado por los líderes soviéticos. Allí Medvedev ayudó a Castro a cubrirse con un abrigo en torno a sus hombros, cuando salió de un auto. Ambos intercambiaron cortesías antes de emprender una caminata por los helados bosques y compartir luego una cena especial. El ruso dijo que ya habría tiempo de hablar sobre temas serios, pero que también había tiempo para las reminiscencias. Medvedev explicó que Castro, de 77 años, y su hermano Fidel ya estuvieron en ese lugar hace 40 años. Raúl Castro, a su vez, recordó haber comido "salo", grasa de cerdo cocinada, en el bosque. "Por supuesto, comeremos salo con pan negro, y hablaremos sobre todo aquello que nos interesa", dijo Medvedev. "También tengo una película sobre la estada aquí del comandante Fidel Castro, y hay además algunas fotos interesantes". "Claro, en esa época yo era más joven", comentó Castro. Junto con salo, el menú incluyó carne de venado asada y vodka. "Realmente extrañaba el bosque ruso", dijo Raúl.

Poco después ambos presidentes hablaron sobre la posible concesión de un crédito por US$ 20 millones. Además, las partes firmaron 15 documentos, entre otros, para las áreas de cultura, turismo y comunicaciones. Moscú aseguró a La Habana que hará una donación de 25.000 toneladas de distintos cereales y granos para la población. Según medios rusos, el Kremlin también prevé crear un consorcio energético que apoye a la compañía energética estatal de Cuba, Cupet, en la explotación de sus reservas de petróleo. Asimismo, la futura colaboración incluye la extracción y el procesamiento de níquel y cooperación en el área de transportes, para lo que Rusia proveerá aeronaves, autos y otros vehículos.

miércoles, 28 de enero de 2009

Sentir el ocaso

Raúl Castro debe haber sentido el frío. No el de la temperatura exterior, sino el del ocaso. El suyo y el de su hermano, y los peligros que enfrenta en Cuba el sistema que ha ayudado a levantar en 50 años. Eso al hacer el repaso de lo que fueron sus primeras horas en la antigua capital soviética. Casi un cuarto de siglo después de última visita, Raúl llegó a una Moscú que parecía más fría que de costumbre. Lo hacía sin el respaldo de un Fidel activo y se encontraba con una nación que fue devastada tras la caída de la URSS y que parecería estar levántandose a un costo enorme. Él mismo llega cuando sus fuerzas parecen flaquear. Su viaje no se parece en nada a aquellos que hizo cuando era joven, cuando el mundo estaba a sus pies y cuando la Unión Soviética era una verdadera potencia y un verdadero aliado. Mientras pasaba revista a los soldados rusos, tras bajar del avión, no logró disimular la tristeza y la nostalgia que lo embargaba, por más que intentara esconderlas bajo sus guantes y su grueso abrigo.

martes, 27 de enero de 2009

Volver a Moscú

Aunque no se ha dicho mucho en La Habana, desde Moscú se informa que el Presidente cubano, Raúl Castro, llega mañana a Rusia en una visita histórica, que no sólo marca la consolidación del reencuentro entre los antiguos aliados de la Guerra Fría, sino que se inscribe en el creciente estrechamiento de las relaciones entre Rusia y América Latina.

La visita a Moscú de Raúl Castro es la primera en 25 años de un jefe del Estado cubano. Castro permanecerá del 28 de enero al 4 de febrero en Rusia y durante su estada firmará varios acuerdos, entre otros en materia de industria petrolera, farmacéutica y turismo.

El Presidente ruso Dimitri Medvedev ha recalcado que "Cuba ha sido y es" uno de los "socios clave" de Rusia en América Latina. Sólo la semana pasada el viceprimer ministro ruso Igor Sechin aseguró que Rusia tiene intención de continuar la cooperación militar con Cuba en consonancia con las normas internacionales. "Hemos realizado esa labor y, siendo como somos socios estratégicos, lo seguiremos haciendo", aseguró Sechin, quien en los últimos cinco meses viajó en cuatro ocasiones a Cuba y efectuó sendas visitas a Venezuela y Nicaragua.

El embajador cubano en Moscú, Juan Valdés Figueroa, afirmó hoy que la visita de Raúl Castro será "todo un acontecimiento histórico", con una "gran carga emotiva".

viernes, 16 de enero de 2009

Raúl Castro viajaría a Moscú

Aunque no mencionó una fecha concreta, el Presidente ruso, Dimitri Medvedev, aseguró este viernes que su par cubano, Raúl Castro, está planeando visitar Moscú. Se trata de la última señal de mayores relaciones entre ambos aliados de la Guerra Fría. Medvedev ya visitó La Habana en noviembre. Poco después de su estada, un barco de guerra ruso navegó por la bahía de La Habana por primera vez desde la desaparición de la Unión Soviética en 1991. "Nuestra amistad y confianza han pasado la prueba del tiempo y constituyen un fundamento sólido para el desarrollo de las relaciones entre Rusia y Cuba. Espero que la próxima visita a Rusia del jefe del Consejo de Estado y Consejo de Ministros de Cuba, Raúl Castro, dé un impulso serio a nuestras relaciones bilaterales", dijo Medvedev en el Kremlin después de aceptar las credenciales del nuevo embajador de Cuba en Moscú, Juan Valdés Figueroa. En todo caso no es la primera vez que el Presidente ruso habla de una visita de Castro a Moscú. También en noviembre pasado anunció que "el próximo año esperamos a Raúl Castro en nuestro país", durante una reunión en la capital rusa con el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque.

jueves, 4 de diciembre de 2008

"Cuba tampoco se negará"

Rusia no tiene necesidad de instalar bases navales permanentes en Cuba o Venezuela. El primer ministro y verdadero hombre fuerte de Rusia, Vladimir Putin, declaró que su país no necesita ahora tener centros de abastecimiento en América Latina como sí los tuvo la Unión Soviética durante la Guerra Fría. "Hoy no hay necesidad de construir bases permanentes" en Cuba y Venezuela, dijo Putin en una sesión anual televisada de preguntas y respuestas con los ciudadanos rusos. "Rusia ya tiene un acuerdo con Venezuela (...) por el que, en caso de necesidad, podemos utilizar sus puertos para que nuestros buques militares recarguen combustible y víveres", comentó. Y de inmediato agregó: "Creo que los dirigentes cubanos tampoco se negarán".

Putin dijo que Rusia mantiene "vínculos tradicionalmente muy cálidos" con Cuba y Venezuela, escalas destacadas de una gira latinoamericana que hizo el mes pasado el actual Presidente ruso Dimitri Medvedev. Además barcos de guerra rusos efectuaron operaciones navales conjuntas en el Mar del Caribe el lunes, una actividad sin precedente desde la Guerra Fría. Este viernes, uno de esos barcos será el primer buque de guerra ruso que atraviese el Canal de Panamá desde la Segunda Guerra Mundial.

El primer ministro ruso sugirió que los vínculos militares rusos crecen a nivel regional y mundial. "Tenemos muchas oportunidades, y no solamente con los países que usted mencionó, sino también con los puertos de otros estados", afirmó. "Quiero comentarle un terrible secreto militar", dijo Putin. "Cuando anunciamos que nuestros barcos militares irían a Venezuela para ejercicios conjuntos, recibimos muchas consultas -francamente no lo esperaba- de muchos países con pedidos de que nuestros buques visitaran sus puertos".

sábado, 1 de noviembre de 2008

Suma y sigue

Esto no para. El ministro ruso de Comunicación, Igor Olegovich Schegoliev, dijo en La Habana el viernes que su país estudia la posibilidad de participar como subarrendatario en el proyecto de Cuba y Venezuela para enlazar a varios países del Caribe con un cable submarino de fibra óptica a partir de 2010. "Nuestros especialistas están estudiando la posibilidad de arrendar una parte de los canales que se van a crear para el tráfico internacional", declaró Schegoliev en la rueda de prensa que cerró su visita a Cuba. Se refiere a un cable submarino principal que unirá Cuba y Venezuela con una capacidad de 640 gigabytes y otro que enlazará a la isla con Jamaica. Además hay proyectos de ampliar las conexiones a más países, como Nicaragua y Haití. El ministro ruso firmó antes de partir un memorando de entendimiento y colaboración para las inversiones en tecnología de la información y comunicaciones con su par cubano del sector, Ramiro Valdés. Además, Schegoliev dijo que Rusia ofreció a Cuba facilitar el acceso al sistema global ruso de navegación por satélite GLONASS, que se espera que cuente con los servicios de 24 satélites a finales de 2009.

Los rusos están de vuelta

Filiberto Castiñeiras
Analista cubano


La más importante y extensa delegación militar rusa en los últimos 20 años acaba de visitar La Habana. La revisión de las condiciones en las Fuerzas Armadas cubanas y en especial de la Fuerza Aérea y la Defensa Antiaérea es el objetivo priorizado. Los sistemas de mando, comunicación y lucha radioelectrónica serán examinados por los oficiales rusos que, además, llevan la misión de asesorar a los cubanos en la explotación de nuevos radares y sistemas de lanzamiento de misiles. La disposición de entrenar nuevos oficiales en escuelas rusas y el suministro de piezas de repuesto para los talleres de las Fuerzas Armadas cubanas engrosan la agenda preparada en Moscú.

Una delegación presidida por el ministro de comunicaciones, Igor Schegoliev, acaba de firmar acuerdos de colaboración en las ramas de infocomunicaciones y la electrónica, además de la apertura de una representación de la agencia rusa de información RIA Novosti en La Habana. El intercambio de especialistas y preparación de personal cubano en escuelas rusas está incluido en los acuerdos.

Otra delegación, esta vez presidida por el ministro de Transportes, Igor Levitin, es esperada en la capital cubana. En los casi 50 años de estrechas relaciones entre La Habana y Moscú se pudiera calificar de excepcional que hayan coincidido delegaciones de tan alto nivel en cualquiera de las dos capitales.

Para el observador atento, las cosas parecen estar desenvolviéndose como en un guión. Las Fuerzas Armadas cubanas desde hace algunos años han actualizado y renovando sus medios de combate de forma muy callada, en contactos con los propios rusos y con el Ejército chino. Por otro lado, el inmenso arsenal que el gobierno de Venezuela ha estado comprando en Rusia y que va más allá de las posibilidades numéricas de su Ejército, bien pudieran estar sirviendo para la reactivación del parque de las distintas armas cubanas. En conocimiento de la técnica y del idioma ruso, los cubanos estarían pagando con el asesoramiento directo en el manejo de aviones de combate, helicópteros y defensa antiaérea.

El gobierno cubano puede asegurar su futuro con el apoyo logístico de los rusos, y aprovechan su apuesta de resurgir como gran potencia, y en total conocimiento de que el apoyo que reciben en estos momentos del gobierno de Venezuela cesaría abruptamente si Hugo Chávez perdiera el poder.

Los rusos, embriagados con el descubrimiento del capitalismo, abandonaron su fuerza y equipamiento militar. El alto mando ruso despertó a la realidad en el reciente conflicto con Georgia, cuando sus tropas se movieron pesadamente y en la práctica se quedaron sin comunicaciones entre los mandos y las unidades. El equipo más moderno que posee cualquiera de sus brigadas fue fabricado en el año 1980 y sus tácticas de combate son las mismas utilizadas medio siglo atrás, según el presidente del Instituto de Evaluaciones Estratégicas, Alexandr Konovalov. En cuanto al armamento estratégico, se han sentido acorralados con los sistemas y acuerdos que, lentos pero seguros, han establecido los norteamericanos en la Europa del Este. Ante esta situación y el futuro que enfrentan, el gobierno ruso ha decidido acometer una reorganización total de las Fuerzas Armadas y convertir su Ejército en estructuras móviles y ágiles, dotadas de armas ultramodernas. El aumento del presupuesto militar para el próximo año a 47.000 millones de dólares, reducir el Ejercito a un millón de soldados para 2012 y la disminución de 200.000 oficiales en los próximos cuatro años, son algunas de las medidas anunciadas por el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov. Todo debe estar a punto en 2020.

La renovada relación entre Rusia y Cuba se ha incrementado gradual e intensamente con la habilidad por ambas partes de restar importancia a cualquier encuentro que hayan celebrado. A los dos, viejos conspiradores de táctica y estrategia, les conviene la negociación. Cuba por asegurar su futuro inmediato y Rusia estaría acercando su trinchera de defensa a Estados Unidos.

Queda una pregunta en todo este nuevo teatro de operaciones. ¿Jugará algún papel el nuevo satélite de comunicaciones que lanzaron los chinos al servicio del gobierno venezolano? ¿Tiene alguna conexión con la nueva alianza de comunicaciones y radioelectrónica ruso-cubana? Quizá estemos contemplando el nacimiento de una estrategia continental. Servir de elemento de presión para los norteamericanos. Cuanta información y de que tipo se puede obtener con el nuevo satélite y quien la puede utilizar está por determinarse. Alertas. Los rusos están de vuelta.

martes, 28 de octubre de 2008

Asesoría rusa para la defensa antiaérea

Una importante delegación de militares rusos, encabezada por el teniente general Alexander Maslov, jefe de Estado Mayor de Defensa Antiaérea (DAA), llegaba el lunes a La Habana, para -según los rusos- asesorar a sus colegas cubanos en materia de organización y control de sistemas de defensa antiaérea. Se trata del último capitulo del reciente fortalecimiento de los vínculos entre La Habana y Moscú.

El objetivo de la visita es "realizar consultas sobre la organización de DAA, sistemas de control, comunicaciones y guerra electrónica en las fuerzas DAA cubanas, así como examinar el estado de los medios de reparación en las tropas, formular recomendaciones para reparar los equipos que están de baja y aclarar el procedimiento del suministro de las piezas de repuesto", detalló el coronel Igor Konashenkov, portavoz del Ejército ruso de Tierra.

La agencia RIA Novosti sostuvo que durante su estancia en Cuba los militares rusos mantendrán reuniones de trabajo con el viceministro jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general Alvaro López Miera, y con el comandante de la Fuerza Aérea y la Defensa Aérea, general de brigada Pedro Gómez.

Siempre según informaciones procedentes de Moscú, la delegación rusa ayudaría a los militares cubanos en la explotación de los sistemas de misiles antiaéreos Osa-AK y Kvadrat, lanzamisiles portátiles Igla y radares P-18 y P-19. Además de intercambiar experiencias, las partes debatirán la posibilidad de que los militares cubanos se familiaricen con los equipos modernizados de producción rusa en las escuelas y centros de instrucción de las tropas rusas de defensa antiaérea.

martes, 14 de octubre de 2008

La ortodoxia al estilo habanero

Cuba fue el principal aliado de la Unión Soviética en América Latina durante la Guerra Fría y recibió millones de dólares en ayuda y subsidios por parte de Moscú. Precisamente como parte de los convenios de cooperación, miles de técnicos y asesores rusos se trasladaron a la isla donde, con el correr de los años, algunos se casaron y tuvieron hijos. A esa comunidad, que aún vive en Cuba pese al fin de la URSS, está dirigida la primera catedral ortodoxa rusa que se está construyendo frente a la bahía de La Habana. La Sacra Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán, que ha costado más de 2,8 millones de dólares, será inaugurada el 19 de octubre. Es una obra del arquitecto Oscar Jaime Rodríguez Cunnill y del ingeniero estructural Pedro Rodríguez. Fue realizada con materiales tradicionales, como el ladrillo y hormigón, y financiada por el Patriarcado ruso. Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad de La Habana, a cargo de la restauración de casco histórico habanero, declaró a la agencia The Associated Press que la catedral "es un símbolo de la amistad entre dos pueblos".

miércoles, 17 de septiembre de 2008

A acostumbrarse al nombre Sechin

Por segunda vez en menos de dos meses llegó esta semana a Cuba el viceprimer ministro ruso, Igor Ivanovich Sechin, muestra palpable de que el acercamiento Moscú-La Habana camina a pasos acelerados. Y en este nuevo viaje, Sechin aprovechó para hacer una escala en Venezuela que también vive un romance con el Kremlin. Sechin no es un simple funcionario ruso. Sus vínculos con los cubanos son evidentes desde los años 80. En ese tiempo operó bajo la fachada de intérprete de los diplomáticos soviéticos en Mozambique y Angola. Aunque, según algunas versiones, habría sido el agente residente del KGB en esos países africanos, en el mismo período en que allí había una fuerte presencia militar cubana. Tras el fin de la URSS, Sechin trabajó estrechamente con Vladimir Putin en la alcaldía de San Petersburgo y llegó al Kremlin de la mano del sucesor de Boris Yeltsin en la Presidencia rusa. En mayo pasado, con la asunción de Dimitri Medvedev fue nombrado viceprimer ministro.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Lo que dejó el ciclón

El huracán Gustav no sólo dejó un rastro de desastre y tragedia a su paso por el Caribe y por Cuba, si no que también despejó cualquier duda sobre la nueva etapa por la que pasa la relación entre La Habana y Moscú. Y la mayor muestra de eso fue la llegada esta misma semana de cuatro aviones rusos con ayuda humanitaria. Ni los venezolanos y menos los chinos, que se precian de ser grandes aliados de Cuba, fueron tan rápidos como los rusos, que no están muy cerca que digamos.

El agradecimiento de los cubanos fue evidente en la nota de Granma que describía la conversación que habían sostenido los presidentes Raúl Castro y Dimitri Medvedev, y en la que el inquilino del Kremlin expresó su “apoyo solidario” y ofreció ayuda para enfrentar los destrozos dejados por el ciclón en el occidente de Cuba. Más abajo quedaron las menciones a las palabras de Hugo Chávez, a las de Alvaro Uribe, y a los mensajes provenientes de China y Bolivia, entre un gran lote de países.

Rusia muestra su interés así de reconstruir parte de las relaciones y la posición con que contaba la Unión Soviética. Moscú está en proceso de sacarse la modorra adquirida en los años de Boris Yeltsin y volver a ocupar un verdadero lugar en la escena internacional. Mientras en Osetia del Sur Rusia dejó en claro, a punta de cañones y tanques, que no está dispuesta a que la sigan pasando a llevar en lo que ha sido su área de influencia tradicional, en Cuba entrega de carpas o planchas de hierro para reestablecer su romance con La Habana.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Desembarcan los rusos... con ayuda humanitaria

Dos aviones rusos llegaron ayer a Cuba. Sin embargo, lo hicieron con ayuda humanitaria para paliar los daños ocasionados por el paso del huracán Gustav. El ciclón azotó el sábado el occidente de Cuba con vientos de hasta 240 kilómetros por hora, dañando más de 100.000 casas, devastando plantaciones y dejando pérdidas millonarias en la infraestructura civil. Gustav destrozó pueblos enteros en la provincia occidental de Pinar del Río y en la Isla de la Juventud, al sur de Cuba. Los dos aviones de carga rusos Ilyushin Il76 llevaron a Cuba tiendas de campaña, cables eléctricos, planchas de hierro, camas portátiles y frazadas. Otras dos aeronaves rusas con ayuda eran esperadas para los próximos días. En la misma línea el diario Granma afirmó que Raúl Castro recibió una llamada de su par ruso Dimitri Medvedev, con quien sostuvo una "fraternal conversación".

miércoles, 13 de agosto de 2008

Dos victorias para el cumpleaños

Fidel Castro debe haber apagado con ganas (aunque no necesariamente con más fuerza) la velas de la torta por su cumpleaños número 82. No tanto por los saludos acostumbrados que le enviaron los jóvenes, trabajadores y deportistas cubanos o por el retrato de Simón Bolívar que le estaba haciendo llegar Hugo Chávez, si no por dos triunfos producidos al otro lado del planeta y que él recibe como si se tratara de aire fresco, en estos días de convalecencia. El primero es el logrado por el equipo cubano de béisbol en los Juegos Olímpicos de Beijing ante Japón, una verdadera revancha de la final del Clásico Mundial de Béisbol donde los nipones se llevaron el título. Sin embargo, algunas fuentes sostienen que Cuba usó la estrategia de mandar a un equipo B al mencionado Mundial, para sorprender a sus rivales en Beijing y guardar a sus mejores hombres para los partidos que disputarán en la capital china, donde esperan revalidar el título de campeón olímpico. El otro triunfo es el obtenido por Rusia en sólo cuatro días contra su vecina Georgia, barriendo (literalmente, con tanques y cazabombarderos) los intentos de Estados Unidos de asentar su influencia en las narices de Moscú, en la ruta de los oleoductos provenientes del mar Caspio. Castro debe estar pendiente de los hechos en el Cáucaso, entendiendo que con Putin definitivamente se ha despertado el oso ruso (tras la hibernación del fin de la URSS y de la era Yeltsin), el mismo que hace más de cuatro décadas le dio un fuerte espaldarazo a su revolución y se convirtió en uno de sus mejores amigos.

lunes, 11 de agosto de 2008

Raúl Castro se alinea con Moscú

Como si la Guerra Fría nunca se hubiese acabado, el Presidente cubano, Raúl Castro, tomó el domingo claro partido por Rusia en la crisis de Osetia del Sur y acusó a Georgia de haber agredido la región separatista con apoyo de Estados Unidos. Una declaración del gobierno de Cuba firmada por Castro dijo que Georgia atacó Osetia del Sur el 8 de agosto "en complicidad con Estados Unidos". "Es falso que Georgia esté defendiendo la soberanía nacional", afirmó Raúl Castro. "Las tropas rusas estaban legalmente en Osetia del Sur como fuerza destinada a garantizar la paz como conoce la opinión internacional; no cometieron ninguna ilegalidad", añadió la declaración. Cuba, un ex aliado de la Unión Soviética, ahora último está fortaleciendo sus lazos políticos y comerciales (y posiblemente militares) con Rusia. Raúl Castro dijo además que apoya la demanda de Rusia de una retirada incondicional de las fuerzas de Georgia de Osetia del Sur. "Cuba, amenazada por las fuerzas de Estados Unidos, no puede, como una cuestión de principios, aceptar un alto al fuego sin la retirada de los invasores. Si fuese atacada por fuerzas extranjeras jamás admitiría tal tipo de alto al fuego", sostuvo.

lunes, 4 de agosto de 2008

Que se vienen (otra vez) los rusos


Rusia ha cruzado la línea roja. Esto considerando la advertencia del general de la Fuerza Aérea estadounidense, Norton Schwartz. El primer ministro ruso, Vladimir Putin, aseguró hoy en forma explícita que su país debe recomponer lazos con Cuba para "reestablecer posiciones" en la isla, en referencia a las que Moscú tenía allí en tiempos de la Unión Soviética. Las declaraciones del ex Presidente ruso y verdadero hombre fuerte del Kremlin, las hizo durante una reunión con sus principales ministros, según la agencia de noticias Interfax, y serían la prueba de que La Habana ya habría alcanzado un acuerdo en esa línea con sus antiguos aliados europeos.

Las palabras de Putin vienen a confirmar lo publicado el 21 de julio por el diario Izvestia cuando sostuvo que las Fuerzas Armadas rusas estaban considerando la posibilidad de comenzar a enviar en forma regular bombarderos de largo alcance a Cuba, en respuesta al proyecto estadounidense de instalar un sistema antimisiles en Europa Oriental. Esa versión tuvo una rápida respuesta en Estados Unidos del general Schwartz, cuando declaró ante el Senado de su país que Moscú cruzaría la línea roja (la supuesta frontera de la seguridad de Estados Unidos) si esa reanudación de vuelos, así como su regreso a las bases que alguna vez tuvo en Cuba, se llevaba a cabo.

Putin hizo esos comentarios, además, pocos días después de la visita a Cuba de una delegación rusa de primer nivel, encabezada por el viceprimer ministro ruso, Igor Ivanovich Sechin, y el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, general Nikolai Patrushev. Sechin oficialmente trabajó en los años 80 como intérprete de los diplomáticos soviéticos destacados en Mozambique y Angola. Sin embargo, el funcionario habría sido el agente residente del KGB en esos países africanos, coincidentemente dos de las naciones de ese continente que contaron con una enorme presencia cubana en sus territorios. Patrushev, en tanto, fue agente del KGB y jefe del FSB, el organismo que sucedió al KGB tras el fin de la URSS.

Los años 1991 y 2001 marcaron el fin –al parecer temporal, a la luz de los hechos actuales– de la colaboración entre La Habana y Moscú, siempre por decisión del gobierno euroasiático y pese a la resistencia de la isla caribeña. El primer año determina el retiro de la brigada de militares soviéticos de Cuba, mientras que una década después se produjo la salida de los operarios rusos de la estación de inteligencia de Lourdes. Todo ello para que los rusos, después de años de divagaciones, vuelvan al Caribe y terminen por darle la razón a Cuba.

miércoles, 23 de julio de 2008

Nuestras Antenas de Lourdes

A medida que avanzan los planes de Estados Unidos para instalar un escudo antimisiles en Polonia y República Checa, Moscú se acuerda cada vez más de Cuba. Ayer la agencia rusa RIA Novosti aseguró que expertos militares rusos aconsejaron la reactivación de una antigua estación de radar en la isla, como reacción al proyecto norteamericano. Se trata de una estación ubicada en la localidad cubana de Lourdes, inactiva desde 2001, indicó el experto Alexander Pikayev, del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia Rusa de Ciencias. "Cuba es un lugar único, del cual es posible explorar el territorio estadounidense", dijo Pikayev.

lunes, 21 de julio de 2008

¿Volverán los cisnes blancos?

Aunque Fidel Castro tenga sus barbas en remojo y la URSS se haya desmoronado hace casi dos décadas, pareciera que nada ha cambiado. El caimán dormido sigue siendo apetecido geoestratégicamente por unos y otros, y se deja querer. Hoy el diario ruso Izvestia aseguró que las Fuerzas Armadas de su país están considerando la posibilidad de comenzar a enviar en forma regular bombarderos de largo alcance a Cuba, en respuesta al proyecto estadounidense de instalar un sistema antimisiles en Europa Oriental. La nota de Izvestia, que cita fuentes que solicitaron el anonimato, no es clara si se buscaría instalar bases permanentes en Cuba o sólo utilizar la isla como escala para el reabastecimiento de combustible. Los bombardeos estratégicos en cuestión son los modelos Tu-160 (conocidos como los “Cisnes Blancos”) y Tu-95MC. Rusia renunció en 2001 a la base militar de Lourdes que por décadas tuvo la URSS en Cuba. El año pasado, el entonces Presidente ruso –hoy primer ministro- Vladimir Putin ordenó la reanudación de los vuelos de vigilancia aérea de los mares del mundo, tal como en la era soviética.