jueves, 30 de abril de 2009

Nuestro hombre en Washington

Hace casi medio año, en este mismo blog, el ex coronel del MININT cubano Filiberto Castiñeiras adelantó que La Habana se viene “preparando desde hace tiempo” para el aterrizaje de Barack Obama y el posible giro de las relaciones de Washington con la Cuba. Y con ese escenario en vista, “el experimentado embajador, Jorge Bolaños, acreditado en Washington para esta ocasión, estará moviéndose con su mejor sonrisa entre los actuales y posibles funcionarios del Departamento de Estado” (para leer el artículo completo pinche aquí).

Dicho y hecho, esa secretaría norteamericana confirmó esta semana que el secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon (un funcionario heredado de la era Bush), y Bolaños, jefe de la Sección de Intereses de Cuba, se reunieron al menos dos veces este mes. La primera se llevó a cabo el 13 de abril en la sede del Departamento de Estado y la última, esta misma semana, en un lugar “secreto”.

Lo cierto es que Bolaños (Las Tunas, Cuba, 1936) tiene una extensa carrera como diplomático que comenzó en 1963. Fue embajador en Polonia, Checoslovaquia, Reino Unido y Brasil. En los 90 fue el segundo hombre de la Cancillería cubana, pero en 2001 volvió a ser destinado a una embajada: México. Allí le correspondió afrontar la tensión en las relaciones mexicano-cubanas, durante el gobierno de Vicente Fox, e incluso estuvo tres meses alejado de su embajada acusado por México de haber participado en reuniones no autorizadas con el Partido Comunista local. Pero su gestión en tierras aztecas concluyó con el mejoramiento de los vínculos y el reconocimiento a su labor por todos los sectores políticos mexicanos.

En 2007 fue nombrado jefe de la Sección de Intereses cubanos en Washington, cuando Fidel Castro ya había delegado sus funciones en régimen de la isla, y en momentos que el gobierno de Bush cosechaba derrotas y malas notas en los sondeos, por lo que un posible recambio en el gobierno en las elecciones de 2008 se daba por descontado. Un esquema que parece estar dando frutos y que podría dar paso a un nivel superior en las negociaciones.

miércoles, 29 de abril de 2009

A todos sedujo, menos a uno

Jorge Castañeda vuelve a publicar una columna sobre el tema cubano, pero esta vez sin tantas especulaciones y mayores interpretaciones. En ella aborda la reciente Cumbre de las Américas y el papel jugado por Barack Obama. "En su reflexión del 22 de abril, el Castro mayor subrayó que el presidente interpretó mal la declaración de Raúl al pensar que cuando dijo en Venezuela, el 15 de abril, que todo está sobre la mesa, incluyendo derechos humanos, presos políticos, migración, narcotráfico, etcétera, hablaba en serio. Obviamente, no: la mera mención por Raúl de presos políticos, por exaltado que se encontrara (basta ver las imágenes de los ocho minutos de su discurso en YouTube para entenderme), constituye una herejía para Fidel. Jamás ha aceptado la existencia de presos políticos en Cuba, ni piensa hacerlo. Tampoco, por supuesto, aceptó eliminar el impuesto sobre las remesas, ni, según portavoces oficiosos, la llamada tarjeta blanca para salir de Cuba. En otras palabras, le recetó a Obama lo que los franceses llaman une fin de non-recevoir: nada de nada".
Para ver toda la columna completa pinche aquí.
El discurso de Raúl se puede ver aquí. Primera parte, segunda parte y tercera parte.

domingo, 26 de abril de 2009

Analogía

Por Enrique Serbeto

Creo que fue en el año 1988 cuando un amigo de la embajada soviética en Madrid me propuso hacer una de las entrevistas que a la postre sería de las más importantes de mi carrera. El personaje era Alexander Yakovlev, entonces principal consejero de Mijail Gorbachov, auténtico ideólogo de la Perestroika. Cuando murió en 2005, aun se discutía si había sido un traidor anticomunista agazapado toda su vida en el seno del PCUS, o si fue solamente un demócrata sobrevenido en sus períodos como embajador en Occidente, principalmente en Canadá. Para ser del KGB, mi amigo de la embajada -decía llamarse Mijail Samieluk- era bastante amable y de buen trato. Más de una vez salí de su casa con una tasa indecente de alcoholemia y nunca entendí cuál era el interés de preguntarle a un periodista por las cosas que publicaría al día siguiente. Él predijo que un día yo sería corresponsal en Moscú, como así fue, pero cuando llegué a la capital soviética, curiosamente nadie sabía nada de él.

En aquella época, la entrevista se hizo en el interior de la cámara de Faraday en la embajada soviética en Madrid, que era un cuarto con una mesa de reuniones y cuyas paredes estaban selladas con metales y pinturas especiales, para que ninguna onda o radiación de ningún tipo pudiera atravesarlas. Entonces algunos se escandalizaban de que se hubiera autorizado a la URSS a tener su embajada casi tocando con el cuartel general del Ejército del Aire, dando por hecho que los rusos se pasaban el tiempo espiando, cuando la verdad es que también eran ellos los que temían ser espiados.

El camino pasaba por un jardín angosto, donde había una máquina de servir Coca Cola, lo que me sorprendió mucho porque no pegaba con el estereotipo de la representación del imperio comunista: “Es para que veas que tenemos de todo”, me explicó Mijail echando mano sin duda del argumento de manual suministrado por el Partido. En la entrada, el retrato oficial del Secretario General todavía no había sido actualizado según los nuevos aires, puesto que a Gorbachov le habían borrado la ostensible mácula que orna su calva. “He aquí la libertad del artista”, dijo Mijail como toda explicación.

Yakovlev fue muy amable, mantuvimos una conversación de casi una hora, lo que en términos soviéticos significaba mucho interés y la entrevista tuvo cierto éxito, porque fue la única que se le hizo en España al primer emisario de Moscú que recorría el mundo para explicar los nuevos planes del gigante comunista. Las palabras de una personalidad de ese calibre se analizaban siempre al microscopio, así que todo lo que me dijo fue objeto de estudio en busca de posible información encriptada que pudiera esclarecer lo que en Occidente se creía que sucedía de verdad tras los muros del Kremlin. No recuerdo las palabras exactas, pero si el sentido preciso del mensaje que Yakovlev venía a contar al mundo: la URSS daba por terminada la Guerra fría en tablas y renunciaba a influir o amenazar a los demás países a cambio de que Occidente les dejase vivir en paz con su propio sistema socioeconómico. Y aquello fue el comienzo del fin de la Unión Soviética. Cuando uno está creado para competir, para imponerse sobre otro, la lucha es lo que te mantiene vivo. Salvo que el enemigo te pueda aplastar, mientras luchas estás vivo. Lo cuento a propósito de la última de las plúmbeas “reflexiones del compañero Fidel”, que termina precisamente haciéndole a Obama la misma reflexión que hacía Yakovlev: “No hemos solicitado la democracia capitalista en la que usted se formó y en la cual sinceramente y con todo derecho cree. No pretendemos exportar nuestro sistema político a Estados Unidos”. Las deducciones que puedan hacerse de esta nostálgica analogía son, naturalmente, responsabilidad de cada cual.

viernes, 24 de abril de 2009

Menos cubanos en Cuba

La población cubana decreció por tercer año consecutivo en 2008, al bajar a 11,24 millones, casi 700.000 menos que en 2007. Así lo informaron fuentes oficiales de la isla. La reducción de la población se debería a un aumento de la mortalidad, a pesar de que los nacimientos crecieron en 2008. Según la Agencia de Información Nacional (AIN), "es un hecho natural que guarda relación con el envejecimiento de la ciudadanía, cuya edad promedio se ha incrementado hasta contar con aproximadamente dos millones de habitantes que superan los 60 años de edad" (casi la mitad de ellos con más de 70). En la historia de Cuba hay sólo dos momentos anteriores de disminuciones poblacionales: en 1899, tras acabar la guerra de independencia de España, y en 1980, por la emigración masiva desde el puerto de Mariel, cuando en pocas semanas salieron hacia Estados Unidos más de 125.000 cubanos.

A cruzar el estrecho

Cuba relanzó esta semana tres regatas que podrían restablecer los vínculos con marineros de Estados Unidos, aprovechando nuevas señales de acercamiento entre ambos gobiernos. Yatistas estadounidenses atravesaron el Estrecho de Florida por última vez en junio de 2003 para competir en la isla, en un intercambio que se congeló tras el recrudecimiento de las sanciones impuestas a la isla en 2004 por el gobierno de George W. Bush.

"Si las regatas estas se dan (...) hay que prepararse porque estas regatas van a ser la apertura si el Departamento del Tesoro (...) no pone trabas a estos eventos; entonces la gente va a volver a ganar confianza y poder atravesar el mar que nos separa que es el mismo que nos une", dijo José Miguel Díaz, comodoro de un club de pesca en La Habana, citado por la agencia Reuters.

"Hay una cierta expectativa en Florida de que los permisos del Departamento del Tesoro sean favorables para la celebración de las regatas", dijo el funcionario en alusión al requisito exigido por Washington a los estadounidenses para viajar a Cuba.

La primera competición, dijo, se disputará en junio entre Sarasota (Florida)-La Habana y la segunda regata tendrá lugar entre Cayo Hueso-Varadero. Una tercera competencia de vela está fijada para los primeros meses de 2010 con salida en Baltimore y meta en el club Internacional Hemingway, al oeste de La Habana.

"Estamos dispuestos y hay que hacer preparaciones, pero creo que tenemos disposición, fuerza y capacidad para recibir(a los estadounidenes)", afirmó Díaz quien espera puedan llegar a la isla en un año hasta 30.000 embarcaciones, la mayoría de ellas procedentes de Estados Unidos. Hasta ahora, la cifra récord de arribos de yates en un año a la isla no sobrepasaba las 3.000 embarcaciones.

Sin embargo, yates con bandera de Estados Unidos ya han comenzado a llegar este año con más frecuencia a las aguas cubanas. "El aumento en el primer trimestre del año fue del 30% frente a 2008", dijo Sabino Fernández, presidente del Grupo Marlin Náutica y Marinas, con sede en La Habana, citado por la agencia ANSA. Se trata de cinco barcos estadounidenses más en comparación con los 18 de igual período de 2008.

lunes, 13 de abril de 2009

El presidente blanco

Por paradójico que resulte, Obama es el nuevo Fidel, pero tan competente para el Tercer Mundo como para el Primero y el Segundo. Basta un paso en falso de Fidel, y todo se va al diablo. Al menos desde el punto de vista de su credibilidad, casi el único capital de que dispone ante los sectores de opinión pública que aún controla. A estas alturas del juego nos debemos preparar para lo impensable. Errático, envidioso, y hasta se le sale, impúdica, la veta de racista. En un escrito de abril 8, publicado de inmediato en la edición digital de Granma, amén de desdecirse de su declaración del día anterior ante los tres congresistas del caucus negro que lo visitaron en su casa —¿De qué manera podemos ayudar a Obama?, preguntó a los extasiados representantes—, atacó al presidente norteamericano por navegar en un mar de contradicciones y selló la pieza con la despectiva observación de que "el Presidente negro realizó con incuestionables resultados políticos su primera visita al exterior". Ni siquiera tiene un consejero al lado que le diga que eso no se debe hacer. Y si lo tiene, está muerto de miedo.

Para leer el nuevo artículo de Norberto Fuentes pinche aquí.

La primera grieta

El Presidente Barack Obama ordenó tomar las medidas necesarias para levantar las restricciones para los viajes de los cubano-americanos a Cuba y para eliminar los envíos de dinero a la isla, tal como había prometido durante su campaña, el año pasado. Todo esto la misma semana que Obama viajará a la cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago.

Sin embargo, la orden ejecutiva va más allá, y también prevé la aprobación de una serie de medidas en materia de telecomunicaciones y ayuda humanitaria no vaticinadas. Una decisión que podría implicar el comienzo del fin del bloqueo. Entre otras cosas, la orden de Obama podría permitir que compañías estadounidenses puedan instalar cables de fibra óptica y satélites de telecomunicaciones para unir a Estados Unidos con Cuba, así como permitir que los proveedores de radio y televisión satelital norteamericanos puedan proporcionar sus servicios en la isla.

También busca permitir que el establecimiento de acuerdos de "roaming" con los proveedores de servicios de telecomunicaciones en Cuba, así como que personas bajo jurisdicción estadounidense puedan activar y pagar proveedores de servicios de telecomunicaciones norteamericanos y de terceros países para ciudadanos cubanos, "excepto para algunos altos miembros del Partido Comunista y del gobierno cubano", de acuerdo con la orden ejecutiva.

Además la medida también "amplía" el espectro de las donaciones humanitarias exportables mediante excepciones de licencia. Así, serán consideradas "donaciones humanitarias" vestimentas, artículos de higiene personal, semillas, medicinas y equipos veterinarios, equipos de pesca y para fabricar jabón, además de incrementar el límite de valor de productos no alimenticios a 800 dólares por donativo.

Como si esto fuese poco Obama ordenó estudiar la posibilidad de establecer vuelos regulares comerciales entre Estados Unidos y Cuba.