Fidel Castro volvió a mostrarse en público este sábado. Se trata de la sexta ocasión desde el 7 de julio pasado. Hasta ahora había aparecido en buzo deportivo o con tenidas civiles. Pero ahora lo hizo con una camisa verde olivo, aunque sin los galones de Comandante en Jefe. Su aparición fue en Artemisa, un municipio al suroeste de La Habana, en un homenaje a algunos de los muertos en el alzamiento del 26 de julio de 1953, que él encabezó en Santiago de Cuba. Se trata de la primera ocasión en que se sabe que Castro se traslada fuera de la capital y por ende lejos de su lugar de recuperación desde julio de 2006, cuando se retiró del poder por una grave enfermedad. Además, en algunas de las imágenes, Fidel aparece de pie sin apoyarse en ninguno de sus acompañantes, a diferencia de cómo había ocurrido durante estos cuatro años. Incluso en una de la fotos aparece Ramiro Valdés, oriundo de esta villa y reconocido como un hombre de Fidel en el gobierno de Raúl Castro. Todas señales de que estaríamos frente a un nuevo round, de una disputa entre los dos hermanos Castro por ahora in crescendo, que intentaría dar Fidel.
sábado, 24 de julio de 2010
En tono verde olivo
Fidel Castro volvió a mostrarse en público este sábado. Se trata de la sexta ocasión desde el 7 de julio pasado. Hasta ahora había aparecido en buzo deportivo o con tenidas civiles. Pero ahora lo hizo con una camisa verde olivo, aunque sin los galones de Comandante en Jefe. Su aparición fue en Artemisa, un municipio al suroeste de La Habana, en un homenaje a algunos de los muertos en el alzamiento del 26 de julio de 1953, que él encabezó en Santiago de Cuba. Se trata de la primera ocasión en que se sabe que Castro se traslada fuera de la capital y por ende lejos de su lugar de recuperación desde julio de 2006, cuando se retiró del poder por una grave enfermedad. Además, en algunas de las imágenes, Fidel aparece de pie sin apoyarse en ninguno de sus acompañantes, a diferencia de cómo había ocurrido durante estos cuatro años. Incluso en una de la fotos aparece Ramiro Valdés, oriundo de esta villa y reconocido como un hombre de Fidel en el gobierno de Raúl Castro. Todas señales de que estaríamos frente a un nuevo round, de una disputa entre los dos hermanos Castro por ahora in crescendo, que intentaría dar Fidel.
lunes, 19 de julio de 2010
El profeta desarmado

Por Norberto Fuentes
Celia Sánchez diseñó los muebles para su construcción por la Empresa de Productos Varios (Emprova), o escogió los modelos para importar de Italia. La venerada compañera de Fidel desde la guerrilla de la Sierra Maestra tenía a su cargo este tipo de tareas, de ajuste de los detalles más delicados, en las obras de la inspiración del jefe. En este caso, era el mobiliario y los adornos del Palacio de las Convenciones que debía estar listo como sede de la Cumbre de los No Alineados, en septiembre de 1979. El Palacio, al oeste de La Habana, en la otrora barriada más aristocrática de Cuba —El Laguito—, forma en la actualidad parte del perímetro donde convalece Fidel Castro, a pocas cuadras de su búnker y sus casas de reserva. Por tanto, fue el lugar lógico para grabar la entrevista con sus declaraciones sobre la próxima guerra nuclear. Aunque el objetivo en medio de aquella atmósfera irreal de espacios vacíos y paredes esmaltadas de blanco distaba mucho de ser uno de los ejercicios clásicos de proyección política de Fidel.
Pocas días antes, el miércoles 7 de julio, Fidel desembarcó en un centro de investigaciones científicas (también ubicado en el perímetro de convalecencia) durante un tour sin propósitos claramente definidos, aunque con el beneficio evidente de la era digital: ser retratado con destino inmediato a los blogs oficiales, y sin que nadie de su crispante escolta le prohibiera a los muchachos presentes en el centro que se dieran gusto con las cámaras de sus celulares. El show mediático de grandes proporciones, el que nadie en el mundo iba a pasar por alto, Fidel de nuevo en la tele, como en los viejos tiempos, es anunciado el lunes, a través de todos los medios cubanos, como si fuera a comparecer ante las cámaras ese mismo día, cuando en verdad su tape lleva más o menos 24 horas grabado. (En un momento de la transmisión, Fidel se refiere a un artículo del 5 de Julio publicado hace seis días, lo que significa que el programa fue grabado el domingo 11.)
¿Pero qué ha ocurrido realmente para que se produzcan estas gestiones desesperadas de Fidel por acaparar el foco de la atención internacional? Aparte del enorme riesgo que ha corrido, dado que este es un tipo de producción que no podrá volver a repetir con el mismo grado de atención —es decir, la que merece un resucitado— hasta dentro de otros dos o tres años, suponiendo que le alcancen las fuerzas, no acaba de convencernos con sus angustiosos argumentos de la clase profeta desarmado. Raúl. El problema es su hermano Raúl. Raúl y el primer e inobjetable triunfo de política exterior del gobierno que éste encabeza. La liberación de los presos políticos mediante los servicios de la iglesia cubana y su entrega al canciller español Miguel Angel Moratinos ha superado las expectativas, no sólo de la contrarrevolución cubana de conducta clásica (como era de esperarse) si no la del propio Fidel Castro.
Ciertamente, no estamos ante ninguna jugada novedosa del gobierno cubano. Para ellos, liberar presos es un oficio. Tienen ahí el almacén de rehenes, y de pronto llega un senador o un reverendo, y la ofrenda es un reo. O dos. O tres. O un pelotón. La diferencia es que, en las negociaciones de los presos —cosa que se ha hecho habitualmente en Cuba, repito—, Fidel siempre utilizó instituciones extranjeras. Nunca se atrevió con nadie del patio y mucho menos la iglesia católica. Tiene su sentido, porque corres el peligro de fortalecer a un mediador dentro del país. Y estaba claro, según su lógica, que el único mediador confiable —aunque vaya a sonar pronto como un oxímoron— entre la Revolución y la contrarrevolución, tenía que ser un extranjero. Y los yanquis mejor que nadie, porque servía para una rápida identificación de propósitos propagandísticos. Aparte de que —está en los códices fidelistas— la iglesia es una institución que al final te traiciona.
Raúl, no obstante, con su acostumbrada frialdad y sostenida capacidad de cálculo, un verdadero artífice de la conspiración, jugó con una variante inédita, y en eso superó las asombrosas e inesperadas audacias de Fidel desplegadas hasta el presente. De todas las instituciones del país, la más débil es la iglesia católica, porque es a la que se le sabe más, y la que ha sido chantajeada en forma permanente durante los últimos cincuenta años. (Por supuesto, chantaje del que ustedes ya se han imaginado, aunque no abundaremos en esto ahora.) Y Raúl la llamó a filas. Y ella acudió. La oveja descarriada que regresaba al redil, por una vez en la historia, y para efectos de esta maniobra, era la iglesia. Lo demás, ustedes lo saben.
Así que, no es una victoria de la sociedad civil ni de nadie, sino la reiteración de una maniobra —aunque con un mediador inédito. En el país, por lo pronto, ni siquiera se sabe a quiénes están liberando. Pero Fidel comprende de inmediato que todos los líderes del mundo acaban de aceptar a Raúl como presidente de Cuba, y además tiene que tragarse la tarántula viva de verlo sentado con el cardenal Jaime Ortega y Moratinos viendo un juego de fútbol ¡en la sala de su casa! Para desvirtuarlo se manda hacia el centro de investigaciones a la hora de clases. Para rematar, la televisión. El martes, para una institución de economistas. El miércoles al Acuario Nacional. Y el viernes con los embajadores. Veremos dónde se apea mañana. Pero, aguántense, porque va a ocurrir hasta que se muera uno de los dos. ¿Y por qué el desespero, Fidel? Si a lo mejor te mueres último.
lunes, 14 de junio de 2010
Más fotos a subasta

Tras el éxito de la subasta de fotos de Fidel Castro y del Che Guevara firmadas por Alberto Korda, en marzo pasado, la casa Dominic Winter ofrecerá el 17 de junio al mejor postor otras 68 instantáneas, de los que 13 llevan también la rúbrica del cubano, informó la agencia EFE. Entre las imágenes figuran tres del Che, una de ellas con una inscripción de Korda y otra en la que aparece una anotación del hijo Guevara, llamado también Ernesto. Algunas de las imágenes muestran a el Che y a Fidel Castro jugando al golf, dedicados a la pesca en alta mar o en compañía del escritor estadounidense Ernest Hemingway.También, hay instantáneas del Che charlando con la pareja de filósofos franceses Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir y una del líder cubano en presencia de un tigre en el zoológico de Nueva York. Además de las fotografías de Korda se ofrecerán otras de compatriotas suyos como Raúl Corrales, Perfecto Romero, Venancio Díaz, René Burri y Osvaldo Salas.
En la misma subasta se incluyen fotografías del Che, de Fidel Castro y de la Cuba revolucionaria que hizo para la revista estadounidense Life el británico Alan Oxley. En la anterior subasta de marzo, un grupo de siete fotografías firmadas por Korda (1928-2001) se vendieron por el cuádruple del precio estimado de 1.000 libras (US$ 1.400), y por la colección completa llegó a pagarse el equivalente de 36.000 euros (US$ 44.000).
domingo, 6 de junio de 2010
La desbordante imaginación de Botín y sus editores


Acaba de aparecer un nuevo libro del ex corresponsal de Televisión Española en La Habana, Vicente Botín. Raúl Castro: La pulga que cabalgó al tigre está centrado en la figura del actual Presidente cubano. Sin embargo, a primera vista, su presentación no muestra demasiada originalidad ya que se parece demasiado a la edición en inglés de la La Autobiografía de Fidel Castro, de Norberto Fuentes, aparecida en noviembre de 2009. En todo caso no es la primera vez que a Botín lo embarcan con una portada falta de originalidad. Lo mismo le sucedió en mayo del año pasado cuando presentó Los funerales de Castro. Casi en paralelo apareció el libro La casa de cristal con una presentación demasiado parecida.

sábado, 15 de mayo de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
¿Por dónde empezar?
Los cubanos podrán construir y arreglar sus viviendas de forma legal, como una forma de combatir el déficit habitacional que sufre la isla. Ello siempre que se cuente con los recursos y los materiales para hacerlo. Un nuevo proceso de otorgamiento de licencias de construcción "por esfuerzo propio", aprobado el 17 de febrero, permitirá que "muchas construcciones que no tenían solución ahora puedan encauzar su camino", declaró a Radio Rebelde el director de arquitectura del Instituto Nacional de la Vivienda, Roberto Vázquez, según un despacho de la agencia Ansa.La normativa otorga licencias de construcción a los propietarios de terrenos o de azoteas y permisos para la realización de obras que estén "amparadas por un proyecto" y "no comprometan la estabilidad del edificio", dijo Vázquez. Hasta ahora era casi imposible obtener los permisos para hacer arreglos o ampliaciones. Además, se permitirá que locales en usufructo como garajes o tiendas se conviertan en "viviendas apropiadas".
Se calcula que en Cuba, con una población de 11,2 millones de personas, hay un déficit de 600.000 viviendas, en parte a causa de los tres huracanes que golpearon al país en 2008, provocando pérdidas por 10.000 millones de dólares. Con el objetivo de paliar este déficit, Raúl Castro anunció en enero de 2009 la autorización de construir casas a los cubanos a partir de sus esfuerzos y recursos.
lunes, 26 de abril de 2010
El yerno, el suegro, los hijos y el nieto
Siempre a la sombra de Fidel y Raúl, hay otro miembro del clan Castro que ha ido acumulando un enorme poder y consolidando en los últimos años una posición estratégica en el seno del régimen cubano. Se trata del Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, casado con una de las hijas del actual gobernante de la isla y quien desde principios de 2008 está al frente del importante holding de empresas controladas por las Fuerzas Armadas cubanas, clave en la economía como abastecedora de productos y generadora de divisas.Rodríguez es hijo del general (R) Guillermo Rodríguez del Pozo, conocido como Gallo Ronco, quien fuera presidente del Centro de Estudios de la Información de la Defensa, y que en sus años de juventud fue compañero de Fidel Castro en la Universidad de La Habana aunque después siguió la carrera militar tras los pasos de Raúl Castro. El yerno de Raúl Castro también es oficial de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), graduado universitario en Moscú, en Economía y Finanzas, y todas las fuentes consultadas aseguraron que es una de las personas en las que más confía al actual Presidente de los consejos de Estado y de ministros de Cuba.
Tiene alrededor de 50 años y ostentaría el grado de coronel. Durante años fue el número dos, como director general, del Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), detrás del general Julio Casas Regueiro. Pero con el nombramiento de Casas como ministro de Defensa, en febrero de 2008, en reemplazo del propio Raúl Castro, el yerno pasó a la primera línea de ese holding. Gaesa -según algunos reportes- concentra la administración de más de 300 empresas (como Almacenes Universales, TRD Caribe, Gaviota S.A., Antex S.A., Sermar S.A., Aerogaviota, etc.) que generan casi el 90% de las exportaciones, el 60% de los ingresos turísticos, casi el 25% de los ingresos por servicios, 60% de los ingresos en divisas y más del 65% de todo el comercio minorista en moneda cubana convertible. Da empleo a 20% de los trabajadores estatales. Tiene oficinas en lugares como en Panamá, Angola, Sudáfrica, Ginebra y Chipre.
Durante años Luis Alberto Rodríguez ha tenido sus oficinas en el edificio del Ministerio de Defensa, o Minfar, en la sección V, sobre actividades económicas, financieras y contables de las FAR, muy cerca del despacho que tuvo allí por más de cuatro décadas su suegro. El yerno, además, "ha estado muy vinculado a los servicios de contrainteligencia, porque siempre ha sido muy cercano del actual viceministro del Ministro del Interior y ex jefe de la Contrainteligencia Militar, el general Carlos Fernández Gondín", aseguró Alcibíades Hidalgo, ex jefe del despacho político de Raúl Castro.
Es un hecho conocido que Raúl Castro, a diferencia de su hermano Fidel, ha demostrado una gran preocupación por los lazos familiares. Ello al punto que siempre se ha mostrado deferente con su ex cuñada Mirta Díaz-Balart en sus viajes a Cuba para ver a su hijo, Fidel. Y eso mismo se ha visto en su estrecha cercanía con Rodríguez. No por nada es el marido de su hija mayor, Deborah, y el padre de quien fue su primer nieto varón. Los Rodríguez-Castro tienen dos hijos, que llevan los nombres de sus dos abuelos maternos, Raúl y Vilma (por Vilma Espín, fallecida en 2007 y durante décadas el rostro femenino de la Revolución Cubana).
Y esta diferencia se ha notado en el hecho de que el actual gobernante ha puesto a sus familiares en posiciones, al menos, destacadas. Algo que nunca quiso Fidel Castro, ya que desechó la figura de la primera dama, mantuvo ocultos a los hijos que tuvo con Dalia Soto del Valle, e incluso no tuvo problemas para destituir en 1992 a su hijo, Fidel Castro Díaz-Balart, como presidente de la Comisión de Energía Nuclear de Cuba.
La primera que comenzó a brillar en el nuevo escenario de la isla fue otra de las tres hijas de Raúl, Mariela. La mujer, quien fue esposa del frentista Juan Maco Gutiérrez Fischmann, El Chele, encabeza el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, y como tal ha liderado públicamente un debate para luchar contra la discriminación de las minorías sexuales. Además, en al menos una ocasión, actuó jugando el rol del primera dama. El único hijo varón de Raúl Castro, Alejandro, coronel del Minint, ha comenzado también a aparecer con mayor frecuencia, ya sea como asesor de su padre, en Cuba y en extranjero, o lanzando un libro de su autoría.
Pero quien ha logrado la mayor exposición pública es Raúl Rodríguez Castro, el hijo de Luis Alberto Rodríguez y nieto de Raúl Castro. El joven, conocido en su circulo familiar como El Cangrejo, aparece en las imágenes siempre junto a su abuelo, cumpliendo funciones de asistente y hombre a cargo de su seguridad.El cangrejo y las mieles
Por Alcibíades Hidalgo
Ex jefe del despacho político de Raúl Castro
Publicado en La Tercera
Confieso que me resulta difícil identificar al joven escolta que acompaña incesantemente al menor de los Castro y vigila su entorno con ceño fruncido con el simpático chiquillo que a mediados de los años 80 convirtió en abuelos al matrimonio de Raúl Castro y Vilma Espín. Como si faltaran estrellas entre sus ancestros, Raúl Guillermo Rodriguez Castro, hijo de Deborah, la primogénita de una prole de tres hembras y un último varón, es además nieto de generales por partida doble. Su abuelo paterno, Guillermo Rodríguez del Pozo más conocido como Gallo ronco por la aspereza de su voz- acompañó las andanzas de los hermanos Castro desde la Universidad de La Habana hasta la Sierra Maestra y luego medio siglo más hasta alcanzar el máximo grado militar en las filas revolucionarias.
Nada hacía suponer que el primer nieto de semejante linaje terminaría guardando públicamente las espaldas de su abuelo más importante, el mismo, por cierto, que desde su nacimiento lo apodó El Cangrejo, por la presencia de un sexto dedo en una de sus manitas. En sus cumpleaños infantiles no faltaron regalos como el caballito enano que el Comandante de la Revolución Guillermo García descontó de sus establos para la exportación y le llevó personalmente para regocijo del pequeño. El futuro quizás esclarezca que hacía allí, de escolta, ocupando el lugar del siempre fiel coronel Fonseca.
El padre de aquel niño, Luís Alberto Rodríguez López-Callejas, se inició recién llegado a la familia, en los complicados y secretos manejos de las corporaciones auspiciadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y su nombre, y su grado de coronel obtenido en económicas batallas, es citado ya con propiedad entre los hombres más poderosos del último tramo del castrismo. Y es que si alguna novedad hay en el gobierno de Raúl Castro es la aparición de varios de sus familiares directos, acercándose curiosamente a primeros planos de la vida nacional vedados durante décadas. Además del nieto y el yerno, otro coronel Castro, esta vez en uniforme del Ministerio del Interior aparece ocasionalmente junto a su padre en las fotos de las visitas al predio original de la familia en Galicia, las pirámides de Egipto o las reuniones cruciales en el Palacio de la Revolución. Alejandro Castro Espín, un ingeniero del que no se conocían aspiraciones políticas parece buscar también ahora su lugar en la historia.
Más notoria y desinhibida es Mariela, la segunda hija, autorizada por herencia materna a hablar de igualdad de género o cambios de sexo en un país inmutable por decreto. Protectora de homosexuales si prefieren el partido único, y siempre lista a defender la obra en Barcelona o París. Son, simplemente, las mieles del poder a la cubana, las mismas que Fidel Castro desautorizó a Carlos Lage y Felipe Pérez Roque por hijos ilegítimos de una revolución con apellidos.
