miércoles, 30 de septiembre de 2009

Perdieron el miedo

Un sondeo dado a conocer esta semana en Miami aseguró que los cubanos residentes en Estados Unidos cambiaron de opinión masivamente sobre su apoyo y rechazo al concierto que organizó en La Habana el cantante colombiano Juanes. Así, sostiene la encuesta del Cuba Study Group (CSG), si antes del recital sólo 27% estaba a favor y 47% lo rechazaba, una vez realizado el espectáculo en la Plaza de la Revolución los que se respaldaron el concierto habían subido a 53% y el rechazo bajo a sólo 29%.

El CSG, basado en el estudio realizado por la empresa Bendixen & Associates, habló de "significativo cambio de opinión", pero queda claro que lo que hubo aquí fue una pérdida de miedo de los cubanoamericanos, de asumir una posición diferente de la que han estado cautivos durante décadas, de aquellos sectores vociferantes, radicales e instransigentes. De otra forma no se comprende.

De hecho, el "giro" se dio entre los cubanos de todas las edades, pero especialmente entre los cubanos de más de 65 años, ya que antes del evento un 17%lo respaldaba y después el 48% se animó a apoyarlo. "Estos resultados reflejan los que venimos diciendo por años, que Miami está cambiando. Está claro que la experiencia de haber visto el concierto ha tenido un profundo impacto sobre los cubanos y los cubanoamericanos de todas las edades", expresó Carlos Saladrigas, copresidente del CSG.

Juanes, junto a otros 14 artistas, celebró el pasado 20 de septiembre el concierto, tras causar una polémica en el seno del exilio cubano de Miami, algunos de cuyos sectores consideraba que el cantante colombiano debía abogar por las libertades de los cubanos, la excarcelación de los presos políticos y la democracia en la isla.

Entre quienes expresaron una opinión favorable del concierto, 51% dijo que era porque el evento había "elevado el espíritu del pueblo cubano", mientras que 20% indicó que "contribuyó a la situación política de Cuba" y 15% dijo que la razón era que el concierto "no ha sido político". Además el 52% de los entrevistados apoya los intercambios culturales entre Estados Unidos y Cuba, en contraste con el 32% que se opone y el 16% que no está seguro.

Para el 77% de los entrevistados consideró que la destrucción de discos de Juanes llevada a cabo por "grupos extremistas de la comunidad cubanoamericana" tuvo un efecto negativo sobre la imagen de los exiliados.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Esta historia se repite una y otra vez


"Cada vez que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos experimentan cierta mejoría, una de las primeras cosas que aparecen en el horizonte son los investigadores norteamericanos que reclaman instalarse en Finca Vigía. Desaparecen cuando los nexos vuelven a entrar en crisis".

Norberto Fuentes, Hemingway en Cuba,
Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1984, página 483.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Cerrarán los comedores obreros

Según el anuncio oficial, se trata de un cierre experimental. El gobierno cubano informó este viernes a través del diario Granma el cierre, en cuatro ministerios, de los comedores estatales gratuitos a partir del 1 de octubre. La medida, planteada como algo experimental, busca reducir "un severo gasto para el Estado". Por eso la administración de Raúl Castro busca eliminar subsidios y gratuidades.

La nueva disposición se aplicará en los Ministerios de Trabajo, Finanzas y Precios, Comercio Interior y Economía y Planificación. Para contrarrestar el efecto de la medida en aquellos que se veían favorecidos por ese beneficio, el gobierno le asignará 15 pesos diarios a cada uno de los trabajadores para su alimentación. "En Cuba, más de 3 millones y medio de personas (un tercio de la población del país) acuden en cada jornada de trabajo a los 24.700 comedores obreros diseminados por todo el país, lo cual constituye un severo gasto para el Estado por los altísimos precios del mercado internacional (...)", destacó Granma.

Esta decisión forma parte del empeño del hermano de Fidel Castro por reducir importaciones de alimentos, eliminar gratuidades y servicios fuertemente subsidiados por el Estado durante décadas. También busca también frenar el robo, el despilfarro, la ineficiencia y "luego de su validación se extenderá gradualmente a todo el país", dijo el periódico.

Granma dijo que el costo del servicio subsidiado de los comedores sobrepasa los US$ 350 millones, "cifra que sólo comprende cuatro productos" como el arroz, granos, cárnicos y aceite, excluyendo gastos de combustible, electricidad y mantenimiento de los centros.
Los comedores estatales se han convertido en una importante fuente para el mercado negro. Al menos un 20% de las toneladas de alimentos destinadas a los comedores son robadas y destinadas al "abastecimiento" del mercado negro, según cálculos oficiales.

Además Granma destacó que la medida busca la "racionalidad económica y la satisfacción en el trabajador", ya que muchos de ellos se quejan de la mala calidad en la elaboración de los alimentos. Cuba, como otros países del Caribe, fue duramente golpeada por la crisis financiera mundial, que redujo los ingresos por exportaciones clave y turismo, agotó los créditos y redujo las inversiones extranjeras. El gobierno redujo este año las importaciones en 30% y los presupuestos locales en alrededor de un 10%. Además, implementó un plan para ahorrar energía y adoptó este año otras medidas para hacer frente a la crisis global.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Ya no son los mismos

Como suele ocurrir, después de que asistes a un concierto, tu vida sigue como antes. Al día siguiente vuelves a lo tuyo. A tus quehaceres, tu trabajo, tus estudios, tus tareas y tus achaques. Lo mismo le ocurrió al millón de cubanos que el domingo fue a la Plaza de la Revolución. Volvieron a lo suyo. Cómo no. cinco horas de canciones, sol y multitudes, no cambian la vida como por arte de magia. Claro, uno vive los días que siguen con el recuerdo, el grato recuerdo, de la música, los bailes y los gritos. Sin embargo, donde sí produjo un cambio el recital “Paz sin fronteras” fue entre otros cubanos, aquellos que no asistieron a la cita en La Habana, que la vieron animados por televisión o que se negaron a hacerlo y prefirieron salir a la calle a romper discos de Juanes. El recital mostró que la voz más fuerte en Miami ya no es la de los intransigentes, los vociferantes; que estos son cada vez menos, y lo que quieren el diálogo, el reencuentro y el futuro están sacando la voz y conquistando, ahora sí, las calles.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Una tarde en la plaza


Fue un recital inolvidable, en una plaza inolvidable, en una ciudad inolvidable, con una selección de protagonistas inolvidable. Pese a los resentidos de siempre, sin duda nadie -digo nadie- lo olvidará.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Olor a incienso, olor a encierro

El gobierno cubano autorizó a la Iglesia Católica y a las iglesias evangélicas a celebrar misas y cultos una vez al mes en las cárceles cubanas y a que los sacerdotes y pastores puedan visitar los centros penitenciarios en grupos. Así se lo informaron a la agencia español EFE fuentes de la Iglesia Católica y del Consejo de Iglesias de Cuba (evangélicas). Lo nuevo y llamativo de la medida es que la asistencia religiosa ya no tendrá carácter individual, como hasta ahora, sino que se permiten las celebraciones y visitas en grupo.

El obispo de Pinar del Río, Jorge Enrique Serpa, responsable de las pastorales Penitenciaria y de Salud de la Conferencia Episcopal cubana confirmó que existe esta autorización y explicó que "cada diócesis ya tiene esta comunicación". "Cada obispo verá como hacerla cristalizar según las posibilidades y las necesidades de los reclusos", señaló.

En los últimos años se ha visto una mejora del culto religioso en la isla. En la Navidad de 2008, el arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, y otros cuatro obispos católicos cubanos pudieron oficiar misas en varias cárceles de la isla, por primera vez desde el triunfo de la Revolución, hace 50 años. Después, en la Semana Santa de este año y de manera "esporádica" las autoridades de la isla han permitido la actividad pastoral en algunas cárceles.

De acuerdo a la nueva norma en curso desde este mes, el sacerdote podrá ir a las penitenciarías acompañado de un equipo de laicos, oficiar misas una vez al mes, y todo esto se añade a las visitas personales que individualmente pueden realizar los párrocos. José Aurelio Paz, portavoz del Consejo de Iglesias de Cuba (que agrupa a más de 50 confesiones evangélicas), detalló a EFE que estas medidas fueron consensuadas en una reunión el pasado 10 de septiembre con las autoridades cubanas, y que se aplicarán con periodicidad mensual. Refirió que en cada prisión habrán dos equipos de cinco capellanes, acompañados por laicos, podrán utilizar "elementos de significación religiosa como crucifijos, biblias y libros de canto" y podrán incluso introducir cámaras para fotografiar sus reuniones. Paz dijo que estas facilidades no han sido aplicadas a los cultos afrocubanos, que en los últimos años han crecido entre el pueblo cubano y son cada vez más visibles.

Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano han transitado por altibajos tras la llegada al poder en 1959 del gobierno revolucionario. Pero tras la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, en enero de 1998, se posibilitaron nuevos diálogos y se recuperaron tradiciones religiosas, como la celebración oficial de la Navidad y la autorización de las procesiones públicas, que habían permanecido prohibidas hasta entonces.

Las licencias de Mariela

Mariela Castro, la hija del Presidente cubano Raúl Castro, no deja de sorprender. La mujer, el rostro femenino más destacado de este período político en Cuba quien se encuentra de visita en República Dominicana, dijo a la prensa local que el gobierno cubano debe dejar a un lado las "fórmulas antiguas" que fracasaron. La directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba dijo en una entrevista con el diario Hoy que observa cambios en la isla bajo el gobierno de su padre. "Muy despacito, con sutilezas, pero están ahí como muestra de las demandas que se hacen en los distintos debates", dijo Mariela Castro, conocida en Cuba por su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías sexuales.

"Cualquier esquema de renovación que se implemente en Cuba debe dejar de lado las fórmulas antiguas que, por dogmáticas, fracasaron", añadió la socióloga cubana quien se encuentra en Santo Domingo para firmar acuerdos de cooperación sobre sida. "Ha habido cambios en los discursos", dijo Mariela. "Pero lo más interesante es que en Cuba la gente no solamente hace críticas, sino también propuestas y eso da un nivel de profunda conciencia social".

La mujer (muy guapa ella) ya demostró que no tiene problemas en meterse en las patas de los caballos. Solo ayer declaró que en Cuba "hay libertad de expresión, pero no de prensa". Reconoció que han habido avances en la prensa diaria escrita, "incluyendo el Granma (órgano oficial del Partido Comunista), pero de una forma tibia", precisó. Comentó que la radio y televisión en su país crecieron mucho en cobertura y en diversidad, pero aún necesitan ser más críticos con la realidad. Resaltó el rol de las revistas y otras publicaciones académicas que han sostenido una mayor profundidad con la problemática social, económica y política cubana.

En conversación con la agencia italiana ANSA, Mariela Castro declaró que no ha vuelto a ver su tío Fidel Castro desde que abandonó el poder por su enfermedad. "Sé lo mismo que todo el mundo. Lo que sale en los periódicos. Sólo le visita su familia más cercana y mi papá y otros dirigentes cercanos porque los médicos así lo pidieron para evitar que se pusiera a trabajar", comentó Castro Espín, hija también de Vilma Espín, fallecida hace dos años.

Mariela Castro, madre de tres hijos y casada con un ciudadano italiano que le acompañaba, se declaró ser una mujer sin fe religiosa aunque pidió se orara por Barack Obama, "que ya es un milagro para Estados Unidos". "Si Obama al menos excarcela a los cinco patriotas presos del imperio, condenados a cadenas perpetuas por alertar sobre posibles actos terroristas contra Cuba y levanta algo del bloqueo, nosotros nos sentiríamos satisfechos", apuntó Mariela. "Aunque no dejamos de entender que él (Obama) puede tener muy buenas intenciones para su país y América Latina pero gobierna un imperio", precisó la hija del Presidente cubano.