viernes 10 de febrero de 2012

La libreta de Norberto

Un divertimento o un espacio desde donde poder realizar sus "descargas", como le gusta decir a Norberto Fuentes. El escritor cubano acaba de poner en el aire su blog Libreta de apuntes, que viene a sumarse a su sitio Norberto Fuentes punto net. En su nueva bitácora el autor de Hemingway en Cuba y La autobiografría de Fidel Castro busca opinar, disparar a su antojo y hacer de dominio público documentos y conocimientos acumulados durante décadas como escritor y cronista. Para visitar su blog pinchar aquí.

jueves 26 de enero de 2012

Stalin no nos olvida

Trotski después del desayuno.

Por Norberto Fuentes

En una nota de advertencia que el proceso de edición dejó fuera del alcance de los lectores, Álvaro Alba nos define sus contactos “personales” —si así podemos llamarles—, con el otrora poderoso y aún hoy enigmático —y de muchas maneras oscuro, atravesado, desconcertante— segundo hombre de la Revolución de Octubre. El fundador del Ejército Rojo, el mismo que puso a una buena mitad de la oficialidad zarista a trabajar para los bolcheviques, luego de matar a la otra mitad. Lev Davidovich Trotski, Era el personaje histórico que Álvaro nunca calculó hasta dónde iba a comprometerlo y que lo ha hecho en unos buenos cinco años de su vida, tal el tiempo invertido en la producción de este libro magnifico (En la pupila del Kremlin, Asopazco, Madrid, 2011). Por su rigor y vocación de justicia histórica y política, es una verdadera ave raris en la producción historiográfica del exilio cubano. Pero Trotski no aparece como objeto de una biografía, sino como el destino final de un crimen. Bueno, crimen para llamarlo quizá de la manera más festinada. Los ejecutores seguramente lo llamarían una misión o una tarea. Lo único jodido de todo esto es el pobre Trotski dando tumbo en su biblioteca mientras exhibía una piqueta de alpinista sembrada en el cráneo hasta la coyuntura metálica del instrumento. Pero un cerebro aún en capacidad de organizar un conjunto de pensamientos de emergencia y ordenarle a sus tardíos guardaespaldas que no mataran a su verdugo, Ramón Mercader —que lo observaba, impávido— para que hablara.

Así, luego del despliegue de información inicial sobre esta personalidad al final trágica, entramos en contacto con la urdimbre de la vasta conspiración internacional pero originada en el Kremlin para asesinar a Trotski. Llegamos, sin embargo, a través de la vía más novedosa y vivaz que hasta ahora se haya presentado: la última alianza de Ramón Mercader, la hispano soviética Karmen Vega (Karmen con K, como ella insiste en llamarse), que desde la posición privilegiada de niña mimada, de recadera, enfermera y su acompañante de los últimos años, desde la dacha de las afueras de Moscú, hasta La Habana, donde Mercader murió en 1978, estuvo a su lado. Ella es la que nos ofrece el testimonio. Y es inusitado. El hecho de que Álvaro se haya agenciado de tan preciosa fuente de información y que se haya ganado la confianza de Karmen, nos permite ahora tener un conocimiento de la historia (si quieren con mayúscula: La Historia) digamos casero, cotidiano, como tratándola de tú. “Nadie es un genio para su valet”, dice el viejo refrán. Es así como, a través de esta criatura llamada Karmen nos llega con su voz solícita y cadencia femenina los entramados de una de las conspiraciones más relevantes y que mayor interés acapara de la historia del pasado siglo. Figúrense ustedes, el pioletazo en medio del cráneo tan largamente añorado por el camarada Stalin, su certera ejecución y el destino del ejecutor, contados a través de una mujer, una que nunca concibió algo trascendente en su vida, y que nos reproduce a su vez los acontecimientos tal y como Mercader se los contó. Desde luego, su veracidad es de todos modos convincente porque se registra en el único estado de gracia posible para contar el horror: la ingenuidad.

ELOGIO AL COMUNISTA

Cuando llega a La Habana por primera vez en 1960, Mercader esta dándole a la ciudad su toque final de universalización. Provinciana por obligación y necesidad de la Revolución, perdía el lustre cosmopolita ante una extraña, compulsiva vocación de transformarse en ciudad sitiada. Jorge Semprún nos comienza su novela La segunda muerte de Ramón Mercader con una descripción de la Quinta Avenida de Miramar, al oeste de La Habana, que atraviesa una de las barriadas más aristocráticas de esa ciudad, a través de los ojos de Mercader. Mercader contemplando la Quinta Avenida desde una ventana. Creo que fue la única obra de los 60 que mencionó su primera, breve estancia en La Habana, luego de salir de la prisión mexicana y como escala hacia Moscú. Pero te das cuenta de que Semprún no tiene idea de lo que está hablando. Es lo que decía Hemingway: “Cuando tú escribes sobre algo que no conoces, lo que queda en la narración es un hueco”.

Por suerte, Álvaro Alba contribuye de muchas maneras a suministrarnos un valioso material informativo, casi siempre inédito, sobre episodios elusivos, incómodos o que se resisten a ser revelados. Un botón de muestra, algo que nos toca muy de cerca: La relación del Partido Socialista Popular con la Lubianka. Hasta ahora oculta en los archivos de Moscú y La Habana, Álvaro nos la rescata. Y aparece Iosef R. Grigulievich, mensajero del Kremlin con los comunistas cubanos. Su pasaporte cubano a nombre de Antonio Molina Miranda le permite conspirar con Blas Roca y Nicolás Guillen. Cuba siempre fue refugio seguro, antes y después de la muerte de Trotski para los involucrados en la eterna conspiración. También los hoteles cubanos acogieron a la madre de Mercader, Caridad Mercader, ella acompañada de Naum Eitingon, el planificador y líder de la operación “en el terreno” —Ciudad de México, y lugarteniente de Pavel Sudoplatov, el jefe de operaciones encubiertas del NKVD, quienes escaparon de México al ser detenido Ramón. Los asesinos veranean en Cuba. La Habana, como París, era una fiesta para el NKVD.

La necesidad que tenemos de informar esa zona aún de misterio que es la relación cubana con el imperio soviético —y no solo en la Revolución, sino desde mucho antes—, y develar el verdadero alcance de las conspiraciones del Partido Socialista Popular, estrechamente vinculado a todos estos acontecimientos, es el reto que debe enfrentar Álvaro. Tiene que enfrentarlo. Eso pasa a veces, hermanos. Que los escritores también tienen deberes. Los ingenieros de almas, como les llamaba Stalin. Los hombrecitos de hierro tienen a veces su visión de las cosas.

Cliquee a continuación para acceder a la introducción editada —y hasta ahora inédita— del original de En la pupila del Kremlin (sólo en PDF).

martes 13 de diciembre de 2011

Una tropa de mediocres

“No es noticia que en Radio y TV Martí no se cumplan los patrones elementales de periodismo que dice respetar. Lo que sí causa asombro es que pasen los años y esta situación se mantenga, en pleno despilfarro del dinero de los contribuyentes”. El columnista del diario El Nuevo Herald Alejandro Armengol lanza, con sentencias como esta, una ácida crítica al uso que se le ha dado a esas cadenas en Miami durante décadas, pese a ser unos entes federales y financiados por Washington desde su fundación.
Así, sostiene que Radio y TV Martí, “supuestamente están dirigidas a contribuir en la búsqueda de la democracia en Cuba” y “cuyo objetivo principal era llevar información al pueblo cubano”, son en realidad una “estafa”, “un nicho de mediocres y oportunistas”, “dirigidas por ignorantes” designados “gracias a favores políticos”, donde se “censura” y donde se actúa con “impunidad”. Eso sin importar quién está en Washington, sea republicano o demócrata: ahí siempre es Miami.
Y para ejemplificar esos dardos, pone el caso de la entrevista publicada en el sitio web de Radio y TV Martí de Armando de Armas a Miriam Gómez, la viuda de Guillermo Cabrera Infante. Sin embargo, el diálogo –plagado de imprecisiones, disparates y difamaciones- deriva en una muestra del “facilismo de vivir encerrados en esa melcocha ideológica que se consume en Miami, donde todo lo que viene de Cuba es malo y todo lo que se produce en el exilio es bueno”, escribe Alejandro Armengol.
Guillermo Cabrera Infante, junto a su primera esposa Marta Calvo, descansa
durante un trabajo voluntario agrícola cerca de La Habana, en 1959.
Para ver el artículo íntegro puedes dirigirte al blog de Armengol o al sitio de Norberto Fuentes.

domingo 20 de noviembre de 2011

El decano del gabinete

Ha sido una transformación silenciosa y hasta sigilosa, tal como le gusta a su autor. Desde que Fidel Castro cedió sus cargos y la jefatura del Ejecutivo cubano quedó en manos de su hermano Raúl, en julio de 2006, el aparato de gobierno se renovó casi completamente. De los 24 ministros cubanos (eran 25 hasta la eliminación del Ministerio del Azúcar), 21 fueron nombrados en sus cargos por Raúl Castro. El último de ellos, el nuevo ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Leopoldo Cintra Frías.

De los tres restantes hay uno que llama poderosamente la atención y hace surgir la interrogante si acaso morirá con las botas puestas al frente de esa cartera: el ministro del Interior, el general de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, en esa posición desde 1989. Colomé es junto a Abel Prieto, ministro de Cultura desde 1997, y Manuel Marrero, ministro de Turismo desde 2004, los únicos designados desde los tiempos de Fidel Castro. Y es altamente probable que su permanencia al frente del MININT se prolongue, porque desde que ocupó ese cargo ha sido claramente identificado como un hombre de Raúl.

Colomé Ibarra, de 72 años y conocido como Furry, llegó al Ministerio del Interior con el sino de las Causas Número 1 y Número 2, de 1989, que terminó con el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia, y el arresto y condena de importantes oficiales como los generales Patricio de la Guardia y José Abrantes, quien de hecho estaba a cargo del MININT al comienzo de esos procesos (Abrantes murió en prisión en 1991). Precisamente llegó con la misión de desarticular esa dependencia, que durante décadas funcionó como un ejército paralelo bajo las órdenes directas de Fidel Castro.

A partir de ese momento Interior se convirtió en una nueva zona de influencia de Raúl Castro. El historial de Furry así lo mostraba. Peleó bajo las órdenes del actual presidente cubano, en los años insurreccionales, en el Segundo Frente Oriental. Tras el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, fue designado jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército Rebelde. En 1962 comenzó a trabajar en la Contrainteligencia Militar de las Fuerzas Armadas, cumpliendo misiones en Bolivia y Argentina. Combatió en Argelia, Congo y Angola. En 1972 fue designado viceministro de las Fuerzas Armadas. Fue encargado del espionaje realizado entre los países socialistas y los miembros de la OTAN. Además Colomé Ibarra se encargó de llevar a cabo las investigaciones y los arrestos en la Causa Número 1. Hasta ahora, junto con ser ministro del Interior es vicepresidente del Consejo de Estado.

Todo un historial al alero de Raúl Castro, pero donde también ha mostrado su naturaleza de conspirador. Por lo primero, su permanencia como actual decano del gabinete no debería estar en duda, pero, por lo segundo, surgen algunos borrones. Y el mismo Presidente cubano ha dado señales de esta ambivalencia. No lo puso como vicepresidente del Consejo de Ministros (a diferencia de Ramiro Valdés que sí está como vicepresidente tanto en esa instancia como en el Consejo de Estado). Y no lo nombró ministro de las FAR cuando él dejó ese cargo, pese que siempre se le consideró como su natural reemplazo en esa cartera, quizá la más importante del país.

FOTO: El general Abelardo Colomé Ibarra, al centro, durante un acto en La Habana, en marzo de 2010. A su izquierda la embajadora de Namibia, Claudia Grace Uushona, y al otro lado el general Leopoldo Cintra Frías, actual ministro de las FAR.

miércoles 9 de noviembre de 2011

Un fantasma te acompaña, Fidel

Por Norberto Fuentes y Pedro Schwarze

Con motivo del anuncio en Cuba de la designación del general Leopoldo Cintra Frías como nuevo titular del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), en reemplazo de Julio Casas Regueiro, fallecido en septiembre pasado, la agencia The Associated Press (AP) distribuye esta fotografía donde aparece supuestamente Cintra Frías marchando junto a Fidel Castro. El pie dice que fue tomada el 15 de enero de 1972 durante unos ejercicios militares en Cuba. La fotografía fue entregada a AP por la agencia cubana Prensa Latina, quien a su vez la obtuvo del MINFAR. Sin embargo, el hombre que camina a la diestra del jefe de la Revolución es el comandante Arnaldo Ochoa Sánchez, entonces jefe del Ejército Occidental, y quien también llegaría a ser general, pero que el mismo Fidel Castro mandó a fusilar el 13 de julio de 1989, luego de un controvertido proceso llamado Causa Número 1. Las maniobras efectuadas en un polígono de la región desértica de Guahanacabibes, en el extremo occidental de Cuba, fue un despliegue de fuerza y del más moderno equipamiento soviético para mostrar a una comisión del Ejército chileno. El militar que salta a tierra desde el vehículo de comunicaciones es el coronel Roberto Souper, que estará al frente del Regimiento “Tacna” y que se lanzará al frente de una columna de tanques contra el palacio presidencial de La Moneda, en Santiago de Chile, en una intentona golpista, en junio de 1973, dos meses y medio antes del derrocamiento definitivo de Salvador Allende por parte de Augusto Pinochet. La foto —es evidente— fue escogida por alguien en el MINFAR o en Prensa Latina que no sabe absolutamente nada sobre la historia de la Revolución Cubana. O sencillamente metió la mano en el bulto y sacó ésta. Total, ¿no son los dos medio indios, medio mestizos? Orientales, como se dice. La tercera parte de corpachón que le sacaba Ochoa a Polo y el típico gesto altanero que nunca llegó Polo a desarrollar son datos exclusivos del conocimiento personal. Eso tiene un remedio, no obstante. El consejo es que eduquen a sus nuevos dirigentes. Se trata de evitar estos garrafales errores publicitarios.

martes 4 de octubre de 2011

La otra Habana libre


Hace algunas semanas se dieron a conocer algunas de las fotografías incluidas en el libro Habana Libre, de Michael Dweck. El volumen, que salió a la venta el pasado 1 de octubre, intenta mostrar una imagen diferente de la capital cubana, distante de las clásicas imágenes revolucionarias, de las postales periodísticas o de la capturas de denuncia. La revista Vanity Fair dio a conocer nuevas fotos del libro entre las que se cuentan unas del hijo de Che, Camilo Guevara, y de Alex Castro, el hijo fotógrafo de Fidel. El link es este.

lunes 5 de septiembre de 2011

Las Fuentes de los videos


Podría ser un caso de estudio en las universidades norteamericanas pero también un ejemplo de cómo algunos magistrados creen estar en la república independiente de Miami y no formando parte del sistema judicial de Estados Unidos. Eso porque contra toda jurisprudencia avalaron la tesis de que una grabación de video histórica no tiene dueño.

Este es el caso. El 15, 16, 17 y 18 de julio de 2008, con motivo del aniversario de la Causa Número 1 en Cuba, un caso de 1989 de supuesto narcotráfico que terminó con el fusilamiento de cuatro militares entre ellos el general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia, la cadena de televisión de Miami Mega-TV, en el programa María Elvira Live!, emitió fragmentos de unos videos supuestamente inéditos y desconocidos hasta ese momento, obtenidos de las “bóvedas del régimen castrista”.

En las imágenes aparecían, entre otros, Ochoa y el general Patricio de la Guardia (hermano gemelo de Antonio), durante algunos ratos libres en su misión militar en Angola, a fines de los años 80.

Sin embargo, los videos no habían salido de las “bóvedas” del régimen cubano, sino de los archivos personales del escritor Norberto Fuentes, quien grabó con su cámara esas escenas en Luanda. Fuentes, autor de libros como Dulces guerreros cubanos (donde aparecen algunas de la imágenes de los videos emitidos en Mega TV) y La autobiografía de Fidel Castro, exigió a Maria Elvira Salazar que no siguiera exhibiendo en su programa esos videos de su propiedad, algo que ella continuó haciendo durante cuatro días, hasta mostrar unos 100 minutos de ese material. Los capítulos del programa fueron subidos al sitio Youtube, pero ante la evidencia de un conflicto legal por derechos de autor, el portal decidió bajarlos meses después.

Norberto Fuentes presentó una demanda contra Mega Media Holdings Inc., propietaria de Mega TV, por el uso de videos privados sin su permiso ni consentimiento. Pero no sólo eso. Fuentes y su abogado, Richard Burton, denuncian que esas cintas fueron robadas de su archivo, sin que hasta ahora Salazar haya explicado razonablemente cómo las obtuvo. Como era de esperar, la causa fue acogida por el juez de turno. Pero este año el juez de distrito Federico A. Moreno decidió poner en el caso a otro magistrado, Edwin G. Torres, quien rechazó los argumentos de la demanda, esgrimió el argumento de fair use y aseguró que la exigencia de Fuentes no tenía razón tratándose de un video de carácter histórico.

Sin embargo, esos argumentos no tienen validez y existen múltiples ejemplos. Quizá el más conocido sea el de la llamada película Zapruder, el único registro completo del asesinato de John F. Kennedy, en Dallas, en 1963. La filmación de 18 segundos fue vendida a la revista Life (pese a su innegable valor histórico) y recientemente el gobierno de Estados Unidos pagó US$ 16 millones por obtener una copia de la misma.

Para sorpresa de Mega-TV, de María Elvira Salazar (quien está en tratativas para emigrar a la cadena CNN en Español), de sus abogados y de los jueces de Miami, el abogado Burton decidió apelar al fallo de Torres-Moreno, y el caso ahora debe ser visto por una corte de apelaciones federal, lejos del hervidero del sur de la Florida.