martes, 28 de octubre de 2008
Nieta de Allende gana elección
Asesoría rusa para la defensa antiaérea
El objetivo de la visita es "realizar consultas sobre la organización de DAA, sistemas de control, comunicaciones y guerra electrónica en las fuerzas DAA cubanas, así como examinar el estado de los medios de reparación en las tropas, formular recomendaciones para reparar los equipos que están de baja y aclarar el procedimiento del suministro de las piezas de repuesto", detalló el coronel Igor Konashenkov, portavoz del Ejército ruso de Tierra.
La agencia RIA Novosti sostuvo que durante su estancia en Cuba los militares rusos mantendrán reuniones de trabajo con el viceministro jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general Alvaro López Miera, y con el comandante de la Fuerza Aérea y la Defensa Aérea, general de brigada Pedro Gómez.
Siempre según informaciones procedentes de Moscú, la delegación rusa ayudaría a los militares cubanos en la explotación de los sistemas de misiles antiaéreos Osa-AK y Kvadrat, lanzamisiles portátiles Igla y radares P-18 y P-19. Además de intercambiar experiencias, las partes debatirán la posibilidad de que los militares cubanos se familiaricen con los equipos modernizados de producción rusa en las escuelas y centros de instrucción de las tropas rusas de defensa antiaérea.
jueves, 23 de octubre de 2008
Lula va detrás del petróleo
domingo, 19 de octubre de 2008
Off the record
Analista cubano
El diario español El Mundo en su edición dominical ha publicado una investigación sobre la captura del hoy aspirante a la Presidencia de Estados Unidos John McCain, durante la guerra de Vietnam, en 1967. Es realmente interesante. Se basa en entrevistas a sobrevivientes lugareños de aquel episodio, relatos de la propia biografía escrita por McCain y a testimonios de quienes fueron sus compañeros de armas. La historia que ahora publican desmonta la imagen de héroe de la que ha vivido el ex piloto de combate, sacando a relucir incluso declaraciones de algunos de sus compañeros que lo acusan de romper el código militar y haber cedido a la presión de los vietnamitas en los interrogatorios. Recuerdan también testimonios del propio McCain donde dice que en aquel momento "se sintió horrible" y que "había decepcionado a sus compañeros, a su país y a él mismo". Las acusaciones sobre la tortura y el mal trato que siempre recibió de sus captores ahora son refutadas por la otra cara de la moneda que, según la investigación, sabiendo era hijo de un almirante, dieron instrucciones para que se tratara con especial cuidado.
Por mi parte no doy total crédito a las bondades de los captores vietnamitas por lo menos en una primera etapa, pues quien ha estado preso, aun en tiempos de paz, conoce la "delicadeza" con que son tratados los prisioneros por sus carceleros. Me imagino el trato en tiempo de guerra cuando cada minuto puede ser el último que cuentes.
Pero debemos recordar que los vietnamitas utilizaron tácticas muy inteligentes que cambio el curso de la guerra a su favor y, en cuanto a los interrogatorios e investigaciones, estuvieron asesorados muy especialmente por experimentados cubanos que viajaron a Vietnam con ese fin. Hace sólo unos meses salió a la luz Fernando Barral, un cubano nacido en España, sicólogo de profesión, hábil e inteligente, que fue enviado a Vietnam precisamente para interrogar a McCain. Lo que recogió Barral de sus entrevistas con el hoy candidato presidencial norteamericano no se ha dado a la publicidad… por ahora. Es decir, que si Cuba estuviera detrás de esta investigación, publicada sorpresivamente en un lugar tan distante, los bien guardados legajos con los detalles investigativos del meticuloso Barral pudieran ver nuevamente la luz.
Foto: John McCain conversa con Fernando Barral durante el cautiverio del primero en Vietnam.
viernes, 17 de octubre de 2008
Soñando con el oro negro
jueves, 16 de octubre de 2008
Fidel y Brown
miércoles, 15 de octubre de 2008
El trailer de "El cuerno de la abundancia"
El cuerno de la abundancia es la nueva película de Juan Carlos Tabío. En este filme se vuelven a reunir Jorge Perugorría, Mirtha Ibarra y Vladimir Cruz, los protagonistas de Fresa y chocolate, que Tabío dirigió en 1994 junto al fallecido Tomás Gutiérrez Alea y que abrió camino a la cinematografía cubana en el mercado internacional.
martes, 14 de octubre de 2008
La ortodoxia al estilo habanero
viernes, 10 de octubre de 2008
Cangamba revisitada
jueves, 9 de octubre de 2008
Milicianas
21 de julio de 1936. Guerra Civil Española. Juan Guzmán.
miércoles, 8 de octubre de 2008
El fin de una tormenta
Ex coronel MININT
En Miami, donde reside la mayor población cubana fuera de la isla, fue inevitable la angustia y en muchos casos la desesperación por sus familiares en Cuba, después del paso de dos huracanes en el lapso de una semana. Hacer llegar –o llevar personalmente– ayuda de cualquier tipo, y más que eso, trasmitirle a los suyos el sentimiento de solidaridad y apoyo, se convirtió en la misión priorizada de los emigrantes. Pero comenzaron los tropiezos. Medidas arbitrarias impuestas en función de una equivocada política impedían a los cubanos residentes en Estados Unidos unirse a los suyos –con la capacidad y en el momento que ellos, los damnificados, requerían. El interés por ayudar tocó el corazón de muchos. Entonces aparecieron los que quieren mantenerse en los noticieros de la tarde, llenos de entusiasmo y rubicundos, pletóricos de viejas ideas, robando cámara en los telemaratones, a sabiendas de que el gobierno cubano nunca ha cerrado sus expedientes de actividades subversivas. Y están los norteamericanos. Estados Unidos, por su parte, recurriendo a su Manual para Desastres. Enviar una comisión de expertos para determinar las necesidades en el terreno es su primera condición. Aunque conocen de antemano que la exigencia será rechazada. El secretario de Comercio Carlos Gutiérrez, un cubano salido de la isla cuando tenia 6 años y que jamás se preocupó por lo que allí pasaba hasta que fue confirmado en el gabinete del presidente Bush en 2005, ahora –con su inexpresiva y reiterativa imagen– se convirtió en vocero de una causa perdida de arrancada. Sus soporíferas comparecencias llenaron cuanto programa de opinión y noticieros existe en Miami. Tuvieron que pasar más de 15 días para que, al fin, se lograra alguna flexibilidad en las restricciones impuestas por Estados Unidos a los cubanos residentes en el país, limitando la visita a sus familiares –y solo los más allegados– cada tres años. Estados Unidos hizo por último el ofrecimiento de enviar ayuda a Cuba sin ninguna condición, pero, o no contaron con el pétreo orgullo de La Habana o lo hicieron como antorcha política en la seguridad de que no lo iban aceptar.
Otro asunto. Durante los últimos 50 años el pueblo de Cuba ha visto como sus casas y edificios se han ido deteriorando, día tras día. Cinco décadas sin reparaciones ni mantenimiento de ningún tipo han hecho desvanecer las imágenes de ciudades, modernas o coloniales. Sólo en los llamados polos turísticos, desarrollados para la explotación de los paisajes naturales del país, se han edificado nuevas instalaciones con los atractivos y comodidades de la vida moderna. Mas las ciudades y pueblos donde viven los que trabajan, los obreros y campesinos, la gente de a pie, recuerdan en muchos casos las ruinas de la Europa de posguerra.
Por otro lado tenemos la alimentación. El gobierno ha querido dirigirla a partir de la conocida libreta de abastecimiento, que con sus altibajos nunca ha cumplido en 50 años sus compromisos básicos. No sólo la llamada canasta familiar, ni siquiera el estómago de los cubanos que suelen recurrir al mercado negro, al mercado paralelo, y desde luego, al robo o al intercambio de productos para “resolver” los problemas alimentarios de cada núcleo familiar. Esta forma de existir ha trillado un camino. La diaria obediencia a un compromiso filosófico ha mantenido al pueblo cubano arrastrando esa cruz de ideas altruistas. Un camino que, justo cuando se cree llegado a su fin, recién comienza otra vez.
No obstante, a pesar de las vicisitudes enumeradas, no se puede desmerecer la capacidad de organización que tiene el gobierno cubano para enfrentar una crisis como la actual. Desde los años 80 se preparan para la invasión norteamericana y los planes de contingencia se actualizan año tras año. Raúl Castro ha sido precisamente quien tenazmente ha mantenido el rigor y la vigilancia sobre estos planes, los que hoy precisamente ejecutan ante las condiciones excepcionales de dos huracanes de magnitud 4-5. Raúl ha estado en su puesto de mando, dirigiendo las operaciones, y no en la calle, movilizando corazones como hubiera hecho Fidel. El país está hoy destruido, pero donde la gente no conoce la propiedad, la depresión castiga con mucha menor furia. Y así las cosas, una teja de fibrocemento o algunos bloques y ladrillos servirán para volver a arreglar su pobreza. Pan, azúcar y frijoles entonarán otra vez su estómago. Allí es costumbre que las noches sean mas largas por la falta de electricidad o que cocinen en el patio como lo hacía la abuelita, pero a su vez estas desgracias han creado el hábito de reunir a los vecinos para comentar lo mala que esta la situación o preparar una caldosa, el famoso caldo cocinado con el aporte de todos.
Ha transcurrido un mes del azote de los huracanes. No me cabe duda que Cuba se va a recuperar y volverá, lamentablemente, a los estándares anteriores. Para ello el gobierno ha utilizado y seguirá utilizando cuanto medio tenga a su alcance y agotara hasta la última de todas sus reservas. La ayuda internacional que han recibido de diversos países y entidades privadas ha sido muy generosa, especialmente en el caso de Rusia y Venezuela.
Mientras que Estados Unidos perdió otra vez la oportunidad de una iniciativa. Ganar un paso y no perder dos, como ha sucedido.
De los huracanes en Cuba se habla cada vez menos. Para saber lo que pasó tendremos que buscar los periódicos de Miami de aquella fecha en los que unos con pena y otros con saña predecían la hambruna, las epidemias y el éxodo masivo que ya se veía en la cresta de las olas. Otra vez, volvemos al punto de partida.
martes, 7 de octubre de 2008
Korda y El Guerrillero Heroico
jueves, 2 de octubre de 2008
CANGAMBA
Norberto Fuentes, que conoce al dedillo la guerra en Angola y que tiene varios libros –ya sea publicados o en barbecho- sobre ese conflicto, como El último santuario, me explicó que Cangamba es una de las tres batallas fundamentales de la guerra en Angola, junto a la de los accesos de Ebo (noviembre de 1975) y a la de Cuito Cuanavale (noviembre de 1987-marzo de 1988). En la de Cangamba se conjuga “el heroísmo de los combatientes cubanos y la torpeza de sus mandos a nivel de regimiento”, dice Fuentes. Eso porque mientras en la plaza sitiada se resistía, los comandantes cometieron graves errores táctico-operativos y enviaron dos columnas, compuestas por blindados y apoyo de infantería, que lograron ser frenadas por la UNITA y los sudafricanos, sin lograr el objetivo de romper el cerco. "Aunque lo que permanece es la bravura de los sitiados. Fue decisivo".
Fueron 10 días de combate que sólo la aviación –con pilotos y misiles llevados especialmente desde La Habana, en una medida desesperada- logró poner fin temporalmente al sitio, tras lo cual sacaron rápidamente a los hombres que aun resistían (16 murieron) con helicópteros, antes de que llegaran los sudafricanos con todo su poder de fuego. Cangamba se perdió y quedó en poder de la UNITA hasta años después de que los cubanos dieran por terminada su misión en Angola (1988). Sin embargo quedó el recuerdo del heroísmo de los cubanos que sitiados siguieron luchando. Como el médico que se autosuministró anestesia y él solo se amputó una pierna, destrozada por la metralla. O el caso del suboficial José René González Sarmiento que pese a quedar ciego, siguió disparando orientado por las indicaciones de sus compañeros.
En su reflexión, Fidel junto con pedir reiteradamente que se haga otra película sobre Cangamba, por lo que se deduce que esta no le gustó, deja rápidamente a un lado esta batalla para hablar de Cuito Cuanavale. La razón de esto: según Norberto Fuentes porque en este combate él tuvo un papel obligatoriamente limitado. Se pasó una semana metido en el MINFAR sólo enviando mensajes de apoyo a los combatientes de Cangamba. "Su misión fue alentar la resistencia. No tenía otra opción. No fue igual que en Cuito Cuanavale, donde su genio militar (en este caso en función táctica) y político (en función estratégica) pudo desplegarse, ya fuese teledirigiendo las tropas desde La Habana o aprovechando sus éxitos en el terreno para imponer sus condiciones en las negociaciones que efectuaba con Sudáfrica y Estados Unidos", sostiene Fuentes.